La Alcaldesa de Lugo recibió en la Casa Consistorial a los representantes de las siete ciudades de las antiguas capitales del reino, antes de celebrar la Ofrenda al Santísimo Sacramento.
Alvarellos Fondo destacó el trabajo del Obispado y del Ayuntamiento de Lugo para alcanzar la distinción de BIC para esta tradición con más de 350 años de antigüedad.
El alcalde de Mondoñedo, encargado de hacer la tradicional Ofrenda, pidió "por la cohesión social y porque el diálogo sea el motor de un camino para alcanzar la paz”.

La Alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, recibió esta mañana en el Ayuntamiento de Lugo a los representantes de A Coruña, Betanzos, Mondoñedo, Ourense, Santiago de Compostela y Tui, que junto a Lugo son las siete ciudades de las antiguas capitales del reino de Galicia que realizan la Ofrenda al Santísimo Sacramento. Una vez recibidas las autoridades de las distintas instituciones públicas lucenses, gallegas y nacionales y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, la Alcaldesa señaló que “todas y todos los presentes estaremos de acuerdo en que esta cita ya trascendió el mero hecho religioso que viviremos en unos momentos en la Catedral de Lugo, para convertirse no so en parte relevante e indisociable de la historia de Galicia, sino en algo cuando menos tan importante: en una oportunidad de hermandad entre los gallegos aquí representados en su mayor parte por las autoridades de las distintas instituciones y Ayuntamientos”.
Además, Alvarellos Fondo dijo sentirse “muy honrada por representar a todas y todos los lucenses en este acto y en una ofrenda que muy pronto, gracias al gran trabajo del Obispado y de este Ayuntamiento de Lugo, será declarada Bien de Interés Cultural, con lo que lograremos proteger al máximo una tradición instaurada en nuestra ciudad desde el año 1669 por parte de los representantes de las siete capitales del antiguo Reino de Galicia”. En este sentido insistió en que “la catalogación de esta celebración servirá para proteger este patrimonio inmaterial, pero también para ahondar en uno de los objetivos de este Gobierno Local, cómo es consolidar Lugo como un referente turístico a nivel peninsular por su riqueza histórica y patrimonial”.
Por su parte, el alcalde de Mondoñedo, Manuel Ángel Otero, cómo encargado de hacer la ofrenda de esta tradición con más de 350 años de antigüedad, pidió por la “cohesión social y porque el diálogo sea el motor de este camino, y la paz el objetivo a conseguir, en unos momentos con muchos conflictos bélicos y sociales”.
Tras un concurrido acto de recepción en el Ayuntamiento de Lugo, las corporaciones de Lugo y Mondoñedo, acompañadas del resto de autoridades partieron hacia la Catedral para asistir a la misa solemne y a la ofrenda, y a la posterior procesión por la praza Maior, que finalizó de nuevo en la Catedral.




