La Junta Local de Seguridad, presidida por el alcalde Miguel Fernández y la subdelegada del Gobierno, Isabel Rodríguez, avala el acuerdo que habilita estos espacios para el uso ciudadano.
“Estamos satisfechos, es una victoria de la perseverancia y del trabajo político y administrativo. La Xunta ya no tiene excusa: si los aparcamientos no están abiertos mañana mismo, será una prueba de su falta de voluntad política”, apuntó el regidor.
“Estos espacios podrían estar ya abiertos si la Xunta hubiese actuado con responsabilidad y diligencia. No quisieron abrirlos antes y, ante la presión vecinal, utilizaron el convenio como excusa”, añadió.

Esta mañana se celebró en el salón de actos del Ayuntamiento de Lugo una nueva sesión de la Junta Local de Seguridad, presidida por el alcalde, Miguel Fernández, y la subdelegada del Gobierno en Lugo, Isabel Rodríguez, en la que se aprobó el convenio que permitirá la apertura de los aparcamientos de los institutos de Ramón Ferreiro, de titularidad autonómica, para su uso público fuera del horario lectivo.
Este acuerdo llega tras meses de gestiones por parte del Gobierno local, que lleva años reclamando la puesta a disposición de estos espacios para aliviar la alta presión de aparcamiento que sufre la zona. La medida cuenta, además, con el respaldo de la Policía Local y de los demás cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que también participaron en la reunión y que consideraban suficiente un único convenio tipo para todas las administraciones, como el que se presentó en la Junta Local de Seguridad celebrada el pasado 25 de abril.
Tras la conclusión de la reunión, el alcalde de Lugo calificó el acuerdo como “un paso adelante necesario, pero que llega con mucho retraso por parte de la Xunta de Galicia”. Miguel Fernández recordó que “estos espacios podrían estar ya abiertos desde hace meses si el Gobierno autonómico hubiese hecho los deberes con responsabilidad y diligencia, y hubiese mostrado voluntad política. No hay ninguna razón técnica ni legal que justifique que la ciudadanía no haya podido aparcar allí desde hace tiempo”.
El regidor criticó también con contundencia el “incomprensible retraso” en los trabajos de adecuación mínima de los aparcamientos, que son competencia directa de la administración autonómica. “Son conscientes de la situación desde hace años. Falta previsión. La Xunta no tiene excusa: si estos espacios no están abiertos mañana mismo, será una prueba clara de su falta de voluntad política para dar respuesta a una demanda histórica del Ayuntamiento y del vecindario de Lugo”.
Fernández agradeció el compromiso de la Subdelegación del Gobierno y de las fuerzas de seguridad en la resolución de este asunto, y advirtió que el Gobierno local seguirá “vigilante” para garantizar que el acuerdo aprobado hoy se cumpla “sin más demoras ni excusas”.
“Es como mínimo poco operativo que tuviésemos que firmar un único convenio con la Xunta, y en concreto con una Consellería en particular, cuando con el resto de Administraciones ya existía un acuerdo de convenio marco que englobaba todas las dependencias actuales y futuras. Esto significa que tendremos que hacer otro nuevo convenio para el CIS que, por cierto, ya funciona como aparcamiento, al contrario que las instalaciones de los institutos, que permanecen cerradas”, señaló Fernández.
Es necesario recordar que el acuerdo fue posible gracias a una reunión de trabajo interadministrativa celebrada el pasado mes de abril entre el Ayuntamiento de Lugo, la Xunta de Galicia, la Diputación Provincial y la Administración General del Estado, en la que se cerraron los términos que permitirán a la Policía Local intervenir en los aparcamientos de titularidad autonómica y provincial. Sin embargo, el ente autonómico solicitó firmar por separado, motivo por el cual se convocó esta nueva Junta Local de Seguridad. “Desde ese momento, la Xunta ya no tenía excusa para no actuar”, insistió el alcalde, quien lamentó que, a pesar de contar con el marco legal necesario, el Gobierno autonómico haya seguido demorando la apertura de estos espacios sin una razón aparente.



