La Alcaldesa recorrió las instalaciones acompañada por el concelleiro de Transición Ecológica, Miguel Fernández; y Gonzalo Murillo, director de Operaciones de Gestagua.
Después de la intervención, financiada por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, la infraestructura reduce su consumo anual de energía 1.594.320 kWh (un 79% menos) y ahorra la emisión de 830 toneladas de CO2.
“Esta instalación es vital para garantizar que nuestras aguas residuales sean tratadas de manera eficiente y sostenible, protegiendo así el medio ambiente y la salud pública”, subrayó la regidora.

La Alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, visitó esta mañana la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de la ciudad, acompañada por el concelleiro de Transición Ecológica, Miguel Fernández; y Gonzalo Murillo, director de Operaciones de Gestagua. La visita tuvo cómo objetivo conocer de primera mano los avances alcanzados por las mejoras de la eficiencia energética de la instalación, financiadas por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, que consume un 79% menos de energía (aminoró su consumo 1.594.320 kWh al año) y reduce las emisiones de CO2 anuales en 830 toneladas. Las características y ventajas ambientales de esta infraestructura convierten a Lugo en un referente en la gestión sostenible del ciclo integral del agua.
La regidora destacó la relevancia de la EDAR para la ciudad: "Esta instalación es vital para garantizar que nuestras aguas residuales sean tratadas de manera eficiente y sostenible, protegiendo así el medio ambiente y la salud pública. La EDAR de Lugo no solo cumple con los más altos estándares europeos de calidad del agua, sino que también representa nuestro compromiso con el Pacto Verde Europeo y los objetivos de desarrollo sostenible".
La EDAR de Lugo, que inició sus operaciones en 2011 tras una inversión de 44,5 millones de euros, “está diseñada para atender un volumen equivalente a 200.000 habitantes, incluyendo tanto a la población urbana cómo a los vertidos industriales. La planta no solo asegura la calidad del agua que se devuelve al río Miño, sino que también incorpora tecnologías avanzadas para la recuperación de aguas y la eliminación de contaminantes emergentes”, apuntó el concelleiro de Transición Ecológica, Miguel Fernández.
"La capacidad de la EDAR para tratar hasta 24 millones de metros cúbicos de agua residual al año y eliminar más de 10.000 kilos de contaminación diariamente, refleja el alto nivel de eficiencia y responsabilidad ambiental de las infraestructuras desarrolladas por el Gobierno local", añadió Alvarellos. "Además, la generación de 6.000 toneladas de lodo anualmente que se reutilizan cómo fertilizante agrícola es un claro ejemplo de economía circular en acción."
Este encuentro también puso en valor la importancia de continuar invirtiendo en infraestructuras que respeten y preserven el entorno natural. La EDAR, junto con la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP), asegura que Lugo pueda enfrentar los desafíos futuros relacionados con la gestión del agua, siempre dentro de un marco de sostenibilidad y respecto al medio ambiente. Con esta visita, la alcaldesa reafirmó el compromiso de su Ejecutivo con la protección de los recursos hídricos y la mejora continua de sus infraestructuras para beneficio de todos los ciudadanos.



