La recogida de matrículas seguirá abierta tres meses más para facilitar los trámites a la vecindad, empresas y servicios que necesiten acceder al centro histórico.
Una vez finalicen las subsanaciones detectadas por los técnicos municipales en las obras recientemente concluidas, se implementará un nuevo plan de tráfico muy similar al definitivo, que entrará en vigor una vez aprobada la ordenanza.
El Gobierno local prevé un período de seis meses sin sanciones para favorecer una transición progresiva y adaptada a la nueva regulación.

El Concello de Lugo sigue avanzando en la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que abarcará exclusivamente el recinto intramuros de la ciudad. Una de las acciones más destacadas es la tramitación anticipada de las autorizaciones de acceso, con el objetivo de adelantar trabajo y facilitar la adaptación de la ciudadanía cuando entre en vigor la nueva ordenanza.
Desde finales de 2024, permanece abierto un proceso para la recogida de matrículas tanto de residentes como de personas usuarias y empresas que operan en el Centro Histórico. A día de hoy, el Concello ya dispone de 2.014 expedientes en tramitación —muchos de ellos con más de un vehículo asociado—, un volumen que permite prever una implantación más ágil una vez se active el sistema de control por cámaras.
Este procedimiento continuará abierto durante los próximos tres meses, por lo que desde el Gobierno local se anima a la vecindad y a todos los colectivos implicados a seguir presentando solicitudes. El objetivo es que el mayor número posible de autorizaciones esté resuelto con antelación a la entrada en vigor de la ordenanza, evitando así demoras o complicaciones innecesarias.
El siguiente paso en el proceso será la implementación de un nuevo plan de tráfico, muy similar al definitivo, cuando finalicen las subsanaciones detectadas por los técnicos municipales en las obras de peatonalización recientemente concluidas. Los itinerarios definitivos entrarán en funcionamiento una vez se apruebe la ordenanza que regulará la ZBE. A partir de ese momento, se abrirá un plazo de seis meses en el que se notificarán las infracciones, pero no se sancionará, con el fin de facilitar la transición y permitir que los conductores se adapten al nuevo modelo de movilidad.
El Concello lleva meses trabajando con previsión y con un fuerte componente de participación ciudadana. Además de la consulta pública abierta en el último trimestre de 2024, se han promovido encuentros y sesiones con colectivos vecinales, asociaciones de comerciantes y hosteleros, empresas distribuidoras y profesionales del transporte. Sus aportaciones están siendo incorporadas al borrador de la ordenanza, con el objetivo de lograr un modelo consensuado y adaptado a la realidad de la ciudad. De hecho, en los próximos días el alcalde iniciará una nueva ronda de reuniones con el tejido asociativo involucrado para cerrar los últimos detalles de cara a la aprobación de la ordenanza.
Con el proyecto Lugo Corazón Verde, el Concello de Lugo está transformando el centro histórico en un espacio más saludable, accesible y sostenible. Esta actuación integral incluye la renovación urbana de múltiples calles y plazas, la mejora de la movilidad peatonal y la puesta en valor del patrimonio, configurando una ciudad pensada para las personas y adaptada a los retos ambientales del presente.
La implantación de la ZBE responde a la obligación legal establecida por la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que requiere que todas las ciudades de más de 50.000 habitantes establezcan zonas que restrinjan el acceso de los vehículos más contaminantes. Se trata de una medida dirigida a mejorar la calidad del aire, reducir las emisiones y avanzar hacia una ciudad más amable, ordenada y sostenible.


