Paula Alvarellos, junto al arqueólogo municipal, Enrique González, visitó la Casa de la Juventud y la Vieja Cárcel, donde se conservan cientos de piezas antiguas.
Además de en estos dos almacenes, el Ayuntamiento mantiene en otros espacios las más de 15.000 piezas recuperadas a lo largo de tres décadas de obras y excavaciones.
La regidora destaca que "estos hallazgos son un legado importante de nuestro pasado y un recurso incalculable para nuestro futuro, por lo que reiteramos a la Xunta la necesidad de que se comprometa ya con Lugo y con el Museo de la Romanización".

La alcaldesa de Lugo, Paula Alvarellos, quiso aprovechar el descenso de ritmo de la agenda institucional en este mes de agosto para revisar, con detalle, los almacenes que el Ayuntamiento tiene en la Casa de la Juventud y en la Vieja Cárcel y en los que se conservan cientos de piezas antiguas, recuperadas a lo largo de décadas y de las muchas obras y excavaciones desarrolladas en la ciudad.
La regidora estuvo acompañada por el arqueólogo municipal, Enrique González, que hizo un balance de los restos más importantes de cuantos se conservan y de las distintas piezas - más de 15.000 - de cerámica, bronce, hierro, vidrio, monedas y material lítico que acogen los almacenes municipales.
En este sentido, la alcaldesa destacó que "los restos arqueológicos son un legado importante de nuestro pasado y también un recurso incalculable para nuestro futuro, por lo que reiteramos a la Xunta la necesidad de que se comprometa ya con Lugo y con el Museo de la Romanización en el antiguo Cuartel de San Fernando".
Para Paula Alvarellos "la conservación de estos hallazgos debe ser una preocupación común a todas las administraciones, en tanto estas piezas tienen un valor incalculable desde el punto de vista cultural y patrimonial". Pero además, sostiene Paula Alvarellos, "en un centro museístico se podrán llevar a cabo labores de investigación, custodia, difusión y promoción lo que, a largo plazo, redundará en un mayor conocimiento y prestigio de la ciudad". La regidora ya trasladó la importancia de esta infraestructura cultural al presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, en la reunión que mantuvieron el pasado 9 de julio, y espera "que sea receptivo a las reivindicaciones de las y de los lucenses y que se comprometa de una forma decidida y real con este proyecto".
Por su parte, el arqueólogo municipal, Enrique González, relató el importante legado que atesora Lugo y señala que "el Ayuntamiento custodia gran cantidad de restos arqueológicos procedentes de las excavaciones acometidas en la ciudad entre los años 1986 y 1993, conformado por distintos tipos de materiales: cerámica, vidrio, bronce, hierro, monedas, líticos, osos de animales, etc, mayoritariamente pertenecientes a la época romana, entre los siglos I y VI d.C., pero también cuenta con alguna muestra, aunque minoritaria, de época medieval y moderna".
En la actualidad, estos restos se pueden ver en la Sala de Exposiciones Porta Miña (en la que se exhiben 232 piezas), en el MIHL (13), en la Casa de los Mosaicos (9), en el Centro Arqueológico San Roque (22), y en el Centro de Interpretación de la Muralla, así como en los jardines de la Plaza del Campo Castelo donde se encuentran expuestas 9 piezas líticas como perpiaños de acueducto, bases/fustes de columna o escudos heráldicos.
Pero al margen de las que están al alcance del público, también hay miles de piezas guardadas en los almacenes de la Vieja Cárcel (en 1.200 cajas con distintos restos), Casa de la Juventud (más de 200 elementos líticos) y Frigsa (donde se almacenan un centenar de piezas líticas), y que esperan su musealización. Sobre este aspecto, la alcaldesa sostiene que "es casi incalculable el valor de la cantidad de piezas que están dispersas por los diferentes almacenes municipales, Museo Provincial y Museo del Castro de Viladonga, así como custodiadas en los propios domicilios de las y de los arqueólogos que excavan en la ciudad, ante la falta de un espacio de almacenamiento común, y creo que es un recurso que forma parte del patrimonio de todas y todos los lucenses que Lugo debería aprovechar".
Principales piezas
El arqueólogo municipal enumeró las piezas y restos que conforman el depósito municipal y que constituyen un importante legado del que dispone la ciudad y para el cual el Ejecutivo de Paula Alvarellos busca su exposición permanente.
Cerámica. Es el material más abundante y frecuente en el registro arqueológico de la ciudad, con aproximadamente unas 1.200 cajas en depósito. Enrique González explica que "su interés reside en que ofrece una variada información sobre los flujos comerciales, la vida cotidiana, las costumbres, además de ser un importante fósil director de los diferentes contextos arqueológicos de la ciudad". En este sentido, el arqueólogo municipal señala que "las producciones de lujo están representadas mayoritariamente por la tierra sigillata, procedente de los centros productores más importantes que operaban tanto en Italia como en el sur de la Galia o en la península Ibérica. Entre la cerámica de cocina y mesa, cabe destacar las producciones locales conocidas como cerámica de engobe rojo, de las cuales Lucus Augusti era el gran centro productor. También existe una variada muestra de ánforas para el transporte de vino y aceite".
Vidrios. A pesar de que aparecen muy destrozados, debido a su fragilidad, también permiten reconstruir y conocer algunas de las formas mas empleadas (botellas, garrafas, vasos, y tazas, entre otras).
Bronces. El responsable del Servicio de Arqueología en Lugo destaca el amplio conjunto de fíbulas o broches para fijar algunas piezas del vestuario, o de alfileres/agujas para el pelo, con la función de sujetar y decorar los cabellos de las mujeres, y otros materiales de adorno o joyas (sortijas, pulseras), así como diferente material instrumental.
Hierro. Respeto a este material, Enrique González explica que "conservamos un amplio conjunto de muestras de diferentes herramientas para muy distintos usos y/u oficios, desde los empleados en la labranza (azadas, hachas), y construcción (picos, martillos) hasta útiles para carpintería (machados, clavos). El responsable del servicio de Arqueología comenta sobre el hierro y el bronce que "son materiales muy delicados, que exigen labores de restauración y unas buenas condiciones de conservación".
Monedas. Los depósitos municipales acogen también una importante colección de monedas de todas las épocas romanas (desde el siglo I a.C. hasta el siglo IV d.C.) e incluso de la época medieval. Sin duda, explica el arqueólogo municipal, "las más importantes son las monedas de la caetra, cuñadas en la ciudad entre los años 25 y 23 a.C".
Material Lítico. A lo largo de estas décadas y de distintas excavaciones, se recuperaron importantes muestras de material lítico, es decir de una piedra, (aproximadamente unos 330 fragmentos), repartidos entre los almacenes de la Casa de la Juventud y de Frigsa. Estos restos son principalmente trozos de columnas (fustes, capiteles o bases) y otros elementos empleados en la construcción (cornisas, litéis, ladrillos, tejas), y sobre todo una amplia muestra de molinos de mano. Cabe resaltar también algún elemento epigráfico, como uno de los hitos fundacionales de la ciudad (expuesto en el MIHL) o de la presencia militar en la ciudad, como una inscripción de la Lexio VI. Al mismo tiempo, también se recogen algunos de los perpiaños de construcción del puente romano original, recuperados durante las labores de rehabilitación de la ponte vella realizadas en el año 2013.
De época moderna, cabe destacar además una amplia muestra de cañerías de una piedra empleados en la construcción del acueduto del Obispo Izquierdo en el siglo XVIII.
Últimos restos
Las obras de peatonalización de la calle Quiroga Ballesteros destaparon dos lápidas de origen romano y relevante valor histórico, ya que su datación se sitúa entre el siglo I y el siglo II de nuestra era. Una de las lápidas está en un excelente estado de conservación y contiene información con un importante valor histórico.
La intención del Gobierno local es que las piezas pueden ser expuestas en un futuro dentro de la red museística municipal. A este respeto la alcaldesa señala que "es una lástima, porque estamos hablando de restos de relevancia, con gran potencial científico, histórico y divulgativo, además de con una alta repercusión cultural".
Alvarellos Fondo indicó que "la ausencia de un lugar de referencia está dificultando la conservación de las piezas, así como el desarrollo de actividades divulgativas, educativas y turísticas que exigen centralizar y unificar en un mismo espacio el almacenamiento y salvaguarda de estos restos arqueológicos". Por eso, insiste, "seguiremos trabajando por la creación del Museo de la Romanización de Galicia en el Cuartel de San Fernando, para que este inmueble catalogado Bien de Interés Cultural en 2009, sea el epicentro de la cultura romana del Noroeste Peninsular y pueda albergar la exposición permanente de este rico legado histórico".




