López Orozco visitó las obras de este nuevo proyecto del Plan Urban, que suponen una inversión de 330.500 euros

El Alcalde, José López Orozco, acompañado por los Concejales de Economía, Sonia Méndez, y de Servicios Generales, Manuel Núñez, y por la Vicepresidenta Segunda de la Diputación, Lara Méndez, visitó hoy las obras de construcción del edificio destinado a las Nuevas Tecnologías, un nuevo proyecto que se financia con cargo a los fondos del Plan Urban y que supondrá la ampliación de la Casa do Concello.
López Orozco destacó que, gracias al Plan Urban, que cofinancia en un 80% la Unión Europea a través de fondos FEDER y cuenta también con aportaciones del Ayuntamiento y la Diputación, es posible cumplir una vieja aspiración de los alcaldes que lo precedieron como ampliar la Casa Consistorial con el solar que ocupaban dos casas ubicadas en la plaza de Ángel Fernández Gómez, en la parte trasera del Ayuntamiento.
El proyecto supondrá también dotar al Casco Histórico de una nueva infraestructura pública, en este caso destinada a facilitar el acceso de todos los vecinos a las nuevas tecnologías.
La construcción del edificio de las Nuevas Tecnologías cuenta con un presupuesto de 330.562 euros, a los que hay que añadir los 495.000 euros que costaron las expropiaciones e indemnizaciones y otros 95.000 euros invertidos en la demolición y trabajos arqueológicos.
La obra cuenta con un plazo de ejecución de diez meses y fue adjudicada a la empresa OREGA.
El edificio de las Nuevas Tecnologías, que estará comunicado con la Casa do Concello tendrá en la planta baja un espacio de atención al público, así como equipos informáticos inalámbricos a disposición de los usuarios, además de exhibirse en ella los valiosos restos arqueológicos encontrados durante las catas arqueológicas. En la primera planta habrá aulas para reuniones que podrán poner a disposición de emprendedores y empresarios que necesiten hacer reuniones y carezcan de un espacio físico para llevarlas a cabo.
En la cata arqueológica realizada antes de la construcción del nuevo edificio se encontraron dos muros, uno de ellos corresponde al muro perimetral de la nave central de la basílica romana y otro paralelo a este y que se usó como base para alguna estructura no identificada.
Los restos del muro de cierre de la nave central de la basílica romana tienen un grosor de 1,30 metros y está compuesto por opus caementicium, un tipo de hormigón romano compuesto de cantos de río y típico en la zona norte, en la base, y por lajas de loseta en la parte superior. El otro muro más pequeño, de un metro de anchura, serviría como base para poner un acceso o para la instalación de estatuas.
Esta basílica corresponde a uno de los edificios que albergaba el Foro Romano de Lugo y que era el centro de negocios o mercado de época romana, que se sabe que tenía un ancho de 20 metros aproximadamente.
El suelo de la basílica está totalmente arrasado y no se encontró ningún tipo de estrato romano ya que inicialmente estaba más alto de lo que está en la actualidad lo que conlleva que no se pueda datar de manera tan precisa, aunque sí que se sabe que debió ser a partir de la primera mitad del siglo I d. C, como indicó Xavier Chao.
Este descubrimiento se incorporó al proyecto del nuevo edificio de Nuevas Tecnologías y se podrá visitar in situ al ser la única muestra visible del Foro Romano de la ciudad, una vez que finalicen los trabajos de construcción del mismo.





