El alcalde recibió en el Ayuntamiento a los representantes de las antiguas capitales, antes de celebrar la Ofrenda al Santísimo Sacramento, una tradición de casi 360 años que ya es Bien de Interés Cultural (BIC).
El regidor destacó que “al significado que tiene este solemne acto, este año se suma un reconocimiento que trasciende el ámbito religioso y que exalta la hermandad entre los pueblos”.
La alcaldesa de Betanzos, encargada de realizar la tradicional Ofrenda, pidió por proteger y construir la paz y elevó una súplica especial por las mujeres que sufren violencia.

El alcalde de Lugo, Miguel Fernández, vinculó esta mañana “la unión de las siete ciudades del Antiguo Reino de Galicia con todo lo que se puede lograr trabajando juntos por objetivos comunes”. El regidor municipal se refirió “a la exaltación de la hermandad entre los pueblos de Galicia como uno de los significados de la Ofrenda al Santísimo Sacramento que hoy acogió la Catedral de Lugo”. Hizo estas declaraciones poco antes del acto religioso, en la recepción que se realizó en la Casa Consistorial a la alcaldesa de Betanzos, María Barral, oferente de este año, y al resto de representantes de las demás ciudades del Antiguo Reino de Galicia: A Coruña, Mondoñedo, Ourense, Santiago de Compostela y Tui, junto a Betanzos y Lugo.
Durante esta recepción, el alcalde también destacó el significado solemne de este acto, que este año es aún mayor con el reconocimiento de Bien de Interés Cultural (BIC) a una tradición de casi 360 años, que trasciende el ámbito religioso, siendo parte importante de nuestro patrimonio cultural e histórico. Sobre la distinción de BIC concedida hace apenas unos días, Miguel Fernández señaló que “lo conseguimos entre todos y todas; es un reconocimiento en el que la alcaldesa Paula Alvarellos trabajó en colaboración con el Obispado, y para el que hoy quiero tener un recuerdo especial”.
Además, el regidor señaló que “gracias a ese trabajo común, hoy podemos decir con orgullo que esta tradición, instaurada en la ciudad desde 1669 y que forma parte de nuestra riqueza inmaterial, va más allá de lo estrictamente religioso para convertirse en un referente cultural y turístico a nivel peninsular por su importancia patrimonial e histórica”.
Antes de invitar a la regidora de Betanzos a firmar en el Libro de Oro del Ayuntamiento, el alcalde habló de los muchos aspectos que “vinculan a las ciudades de Lugo y Betanzos: tradiciones de más de dos siglos, como las fiestas de San Froilán o las de San Roque, con la suelta y el vuelo del globo; sus centros históricos; las celebraciones de Semana Santa, declaradas en ambas villas de Interés Turístico Galego; la importancia de los caminos Primitivo en Lugo e Inglés en Betanzos, dentro de su tradición jacobea, y el afán por conservar y poner en valor no solo el patrimonio histórico y cultural, sino también el natural y fluvial, como señas de identidad de nuestras ciudades”.
Ofrenda de la alcaldesa de Betanzos
En su Ofrenda al Santísimo Sacramento, la regidora de Betanzos, María Barral Varela, destacó el honor de “dar voz a una Galicia inclusiva, diversa, plural y abierta a todos los idearios” y subrayó que esta ofrenda “representa la generosidad y solidaridad del pueblo gallego, la unión frente a la adversidad de las siete ciudades del Antiguo Reino de Galicia”.
Barral Varela comenzó pidiendo por los trabajadores y trabajadoras de Galicia que “buscan un futuro mejor, por los jóvenes que hacen su camino y por las personas y familias más golpeadas por la pobreza”. También tuvo una referencia a los conflictos bélicos y guerras que “siguen arrasando países, pidiendo al Santísimo Sacramento que interceda por la paz en el mundo, por la reconciliación entre las naciones y por enseñar a los gobernantes que la verdadera grandeza está en servir, proteger y construir la paz”.
La alcaldesa de Betanzos no olvidó la necesidad del “cuidado de la tierra y de nuestros recursos naturales”, ampliando su petición a “todo un planeta que es necesario cuidar y proteger”.
Sin duda, una de las peticiones más emotivas fue la que hizo en favor de las mujeres que viven bajo el terror de la violencia, para las que pidió justicia, protección y esperanza. En este sentido, dijo, “pido hoy aquí visión y valentía para dar pasos hacia esa igualdad real que ponga fin a las violencias contra nuestras madres, hermanas, hijas, nietas y amigas”.
También recordó con especial cariño a Paula Alvarellos, alcaldesa de Lugo, de quien dijo que “dedicó su vida al servicio de esta ciudad, trabajando con entrega y compromiso por su gente. Que su memoria sea un faro que nos guíe, que su ejemplo nos inspire a seguir trabajando por el bienestar de nuestros pueblos, por la justicia, por la paz, por la dignidad de cada persona y por el diálogo, por la colaboración, en pro del interés general que siempre debe prevalecer por encima de cualquier otra cuestión”.
En este sentido, y al final de la ofrenda, abogó por “alejar la crispación y la confrontación, con el fin de resolver problemas y avanzar juntos para llegar a acuerdos”.
Tras la concurrida recepción en el Ayuntamiento, las corporaciones de Lugo y Betanzos, acompañadas del resto de autoridades, se dirigieron hacia la Catedral para asistir a la misa solemne y a la posterior ofrenda al Santísimo Sacramento, cumpliendo un año más con la tradición.





