Miguel Fernández, junto a la concejala Olga López Racamonde, entregó regalos a los usuarios de este centro y recibió adornos artesanales elaborados por las personas mayores.
Tanto el regidor como la responsable de Cohesión Social destacaron los cuidados y la asistencia que reciben las 52 personas que acuden diariamente a este centro municipal.
Los servicios que se prestan, entre ellos transporte, atención médica, enfermería, fisioterapia y psicología, junto con los gastos de personal y mantenimiento, suponen un coste de unos 700.000 euros anuales para las arcas municipales.

El alcalde de Lugo, Miguel Fernández, acompañado por la concejala de Cohesión Social, Olga López Racamonde, quiso cumplir con la tradición de visitar a los usuarios del centro de día Antonio Gandoy antes de la festividad de Reyes, para entregarles regalos y compartir con ellos momentos de alegría e intercambio de obsequios navideños.
Durante el encuentro, el alcalde puso en valor el importante trabajo que se realiza en este centro municipal, donde se prestan hasta nueve servicios distintos para atender a las 52 personas que acuden diariamente. Así, además del servicio de desayuno, comida y merienda, los mayores cuentan con atención médica, enfermería, fisioterapia, psicología, gerocultor, peluquería y podología, ofreciendo una atención integral durante una jornada de ocho horas, que, junto con los gastos de personal y mantenimiento del centro, supone un coste aproximado de 700.000 euros al año.
En esta visita, Miguel Fernández tuvo la oportunidad de saludar a los usuarios, conversar con ellos y conocer algunas de sus sugerencias para mejorar el centro. También hubo tiempo para felicitar el año nuevo y para el tradicional intercambio de regalos, recibiendo el alcalde y la concejala adornos artesanales elaborados por los propios mayores.
La concejala de Cohesión Social destacó que “este centro de día es clave para el cuidado de la tercera edad en nuestra ciudad, al igual que la atención que se presta a este sector de la población desde el Ayuntamiento de Lugo”. Señaló que muchos de los 52 usuarios del centro comparten una característica con otras 5.000 personas de Lugo: vivir solas. Este tipo de centros contribuyen a prevenir la exclusión y el aislamiento social, algo que desde el Ayuntamiento de Lugo se considera fundamental en cualquier etapa de la vida, y aún más en la tercera edad.
En este sentido, el alcalde insistió en que “desde el Ayuntamiento de Lugo debemos responder a la demanda de asistencia de las personas mayores que viven solas, por eso son tan importantes los programas desarrollados desde el área de Cohesión Social, como ‘Comida en el Hogar’ y ‘Ayuda en el Hogar’”. No obstante, tanto Miguel Fernández como Olga López Racamonde subrayaron la necesidad de que “la Xunta de Galicia, como administración competente en materia de dependencia y bienestar social, cumpla con sus obligaciones. Los ayuntamientos estamos asumiendo competencias ajenas para no dejar de atender a nuestros mayores, pero es necesaria la lealtad institucional y que la Xunta ejerza de manera real y efectiva sus responsabilidades”.



