
Control Integral de Seguridad Vial: alcoholemias, drogas, VMP, velocidad y vehículos precintados
Durante la semana comprendida entre el 23 y el 29 de junio, la Policía Local de Lugo intensificó su plan integral de control de seguridad vial, abordando diversos aspectos como la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, la vigilancia de los VMP (patinetes eléctricos), los excesos de velocidad y la localización de vehículos con órdenes de precinto por deudas.
Dos alcoholemias positivas en patinetes: un riesgo real para todos
En esta ocasión, se destacan dos intervenciones sobre conductores de VMP que arrojaron resultados de 0,53 y 0,49 mg/L, y 0,64 y 0,64 mg/L, respectivamente. Estos registros ponen nuevamente de manifiesto una problemática cada vez más frecuente: el uso del patinete como "medio alternativo" para circular después de haber consumido alcohol.
Desde la Policía Local se recuerda, tal y como se viene insistiendo en campañas y reportajes recientes, que conducir un patinete bajo los efectos del alcohol o las drogas supone un riesgo directo para el propio usuario y para el resto de peatones, especialmente en zonas peatonales y carriles compartidos. Este tipo de infracciones se detectan con controles específicos, demostrando que estamos vigilantes y comprometidos con erradicar estas conductas imprudentes.
Otras alcoholemias administrativas y penales
A lo largo de la semana, también se registraron 4 alcoholemias administrativas, con tasas de:
- 0,48 y 0,51 mg/L
- 0,57 y 0,59 mg/L
- 0,61 y 0,63 mg/L
- 0,33 y 0,35 mg/L
Estas actuaciones evidencian que, a pesar del constante trabajo de prevención y vigilancia, aún son numerosos los conductores que se ponen al volante tras haber consumido alcohol, superando los límites establecidos. También se sumó una alcoholemia penal con tasas de 0,80 y 0,77 mg/L, trasladándose las diligencias correspondientes al juzgado.
Positivos en drogas y conducción sin permiso
En este control integral, se detectó igualmente a un conductor que arrojó resultado positivo en cocaína, procediéndose a la denuncia y las pruebas complementarias de laboratorio. Asimismo, se localizó e instruyó atestado a otro conductor que carecía de permiso de conducción, reforzando con ello el principio de que la carretera es un espacio común donde todos debemos cumplir las mismas reglas.
Caso especial por negativa a la segunda prueba
Destaca además una intervención particular en la Rúa Ramos Misioné, donde la Unidad de Policía Judicial de Tráfico, tras ser requerida por la Unidad Territorial de Policía de Barrio, realizó la prueba de alcoholemia al conductor de un vehículo, arrojando un resultado positivo muy elevado (1,11 mg/L) en la primera medición. El conductor se negó a someterse a la segunda prueba reglamentaria, lo que constituye un delito contra la Seguridad Vial según el artículo 383 del Código Penal, iniciándose el expediente judicial correspondiente.
Controles de velocidad: prever antes que lamentar
Dentro de los dispositivos semanales, se realizaron controles de velocidad en puntos sensibles de la ciudad:
- En la Avenida Infanta Elena se controlaron 74 vehículos, formulándose 4 denuncias.
- En la Ronda das Fontiñas, de 77 vehículos controlados, se detectaron 9 excesos de velocidad.
Estas medidas buscan frenar conductas de riesgo, especialmente en tramos donde se comparte calzada con peatones, ciclistas o pasos de peatones muy transitados.
Vehículo precintado por orden de la Seguridad Social
Finalmente, se procedió a la retirada y precinto de un vehículo buscado por la Seguridad Social debido a deudas acumuladas. Aunque estas actuaciones son menos visibles, son esenciales para garantizar que todos cumplimos con nuestras obligaciones. La evasión de impuestos o cotizaciones perjudica a quienes cumplen y contribuyen a sostener los servicios comunes.
Vigilancia constante para una movilidad segura
Desde la Policía Local de Lugo se destaca la profesionalidad y dedicación de los agentes intervinientes en este control integral, reafirmando el compromiso diario con la prevención de siniestros viales y la protección de toda la ciudadanía. Se recuerda una vez más que la seguridad en nuestras calles es una tarea compartida: la responsabilidad individual y el respeto a las normas salvan vidas.

