
Vigilancia sobre vertederos ilegales
Tal y como se informó en fechas anteriores, la Policía Local mantiene activo un dispositivo de vigilancia sobre diversos vertederos ilegales de residuos, con especial incidencia en el existente en la parroquia de Coeses.
Las labores de vigilancia y las indagaciones realizadas por los agentes permitieron identificar a otra persona que había abandonado en el lugar diverso material. El implicado manifestó desconocer que estuviese incumpliendo ninguna norma, alegando que no había observado ningún cartel que indicase la prohibición.
Estos hechos podrían constituir una infracción calificada como grave, sancionada con multas de entre 901 y 45.000 euros, que podrían ascender hasta los 300.000 euros en el caso de tratarse de residuos peligrosos.
Desde la Policía Local se recuerda la prohibición de abandonar residuos en lugares que no estén habilitados para su recogida y posterior tratamiento. El dispositivo de vigilancia se mantendrá en el tiempo, ya que los depósitos que se están realizando podrían ocasionar un grave daño ambiental.
Presunto hurto de productos alimentarios
Agentes de la Unidad Territorial de Policía de Barrio identificaron a un hombre y una mujer que habían sido observados por un viandante —agente de la Guardia Civil fuera de servicio— cuando sustraían dos cajas del interior de una furgoneta de reparto.
Las cajas contenían unos 30 kilogramos de distintos productos alimentarios, que los implicados introdujeron posteriormente en el maletero de un vehículo estacionado en las inmediaciones de la calle Nicomedes Pastor Díaz.
El agente de la Guardia Civil se identificó como autoridad y permaneció en el lugar con la pareja hasta la llegada de la patrulla de la Policía Local, que procedió a la identificación de ambos y a la devolución de la mercancía al conductor de la furgoneta, informándole además del procedimiento para formalizar la correspondiente denuncia.
Auxilio a la ciudadanía
A las 4:00 horas del pasado miércoles, una patrulla del Grupo Operativo Nocturno acudió a un domicilio de la calle Miguel de Cervantes, donde una persona había sufrido una caída y no era capaz de levantarse.
Los agentes comprobaron que el hombre presentaba dolor en un costado, por lo que, para evitar posibles lesiones al moverlo, solicitaron la intervención de una ambulancia, que finalmente lo trasladó a un centro sanitario.
En otra intervención, agentes de la Unidad Territorial de Policía de Barrio se desplazaron a un domicilio de la calle San Froilán a petición del 061, que requería colaboración para atender a una persona enferma que se encontraba en el interior de la vivienda sin abrir la puerta. Los policías accedieron al piso con la colaboración de los Bomberos, comprobando que la puerta estaba cerrada desde el interior y que la mujer se encontraba sentada en el salón, con dolores que le impedían moverse. Fue evacuada posteriormente a un centro sanitario.
Durante la misma tarde del miércoles, los agentes también auxiliaron a un hombre de 88 años que se encontraba desorientado en el Centro Social de A Milagrosa. El personal del centro lo había localizado previamente en la Rúa Nova cuando, según manifestó, trataba de llegar a la Praza da Milagrosa.
Tras realizar diversas gestiones, los policías trasladaron al hombre hasta su domicilio, donde quedó al cuidado de su cuidadora. Esta persona ya había sido auxiliada en circunstancias similares el pasado día 6 de este mes, por lo que los Servicios Sociales municipales ya tienen conocimiento de su situación.
Infracciones a la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana
Durante una actuación en materia de tráfico, agentes del Grupo Operativo Nocturno percibieron un fuerte olor a una sustancia que parecía marihuana procedente del interior de un vehículo. Tras realizar un registro del automóvil, localizaron bajo el asiento del copiloto varias bolsas con una sustancia que presuntamente podría ser marihuana.
La sustancia fue intervenida para su remisión a laboratorio y posterior análisis, confeccionándose la correspondiente acta por una presunta infracción a la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana.
En otra intervención, una patrulla denunció por desobediencia a una mujer que, durante una actuación policial en la que los agentes se encontraban interactuando con un ocupante de un vehículo, hizo caso omiso a las indicaciones de los policías y procedió a subir la ventanilla del coche, tratando de impedir la continuidad de la comunicación.
Infracción a la Ley de Bienestar Animal de Galicia
La Sala del 092 recibió aviso sobre el presunto estado de abandono de un perro en la parte trasera de una vivienda. Hasta el lugar se desplazó una patrulla de la Unidad Territorial de Policía de Barrio.
Los agentes comprobaron que el animal, aparentemente, se encontraba en buen estado, contando con un lugar donde refugiarse de las inclemencias meteorológicas, así como con agua y comida. No obstante, carecía de la identificación obligatoria, al no portar microchip ni figurar de alta en el registro correspondiente, por lo que se levantó acta por una presunta infracción a la Ley de Bienestar Animal de Galicia.
Control de establecimientos
A las 6:50 horas del pasado viernes, una patrulla de la Policía de Barrio se desplazó a un establecimiento hostelero de la Rúa Nova tras recibir varias quejas en la Sala del 092.
En el lugar comprobaron que había clientes consumiendo en el interior —continuando una celebración iniciada en horario nocturno— mientras la reja exterior del local permanecía totalmente bajada y cerrada con candado.
Los agentes contactaron desde el exterior con la persona que manifestó ser el encargado del establecimiento, quien se negó a identificarse y a permitir el acceso de los policías al local.
En coordinación con otras patrullas, se estableció un dispositivo de vigilancia que finalizó cuando, para permitir la salida de la clientela, fue necesario abrir el candado de la reja. En ese momento los agentes procedieron a la identificación del encargado, que fue denunciado por una presunta infracción a la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana por su negativa a identificarse.
Asimismo, se levantó acta-denuncia por varias infracciones a la Ley de Espectáculos Públicos de Galicia: impedir el acceso a los agentes, no colaborar con la inspección policial y exceder el horario máximo de apertura.
Impedir el acceso a los agentes puede constituir una infracción muy grave, sancionada con multas de entre 30.001 y 600.000 euros, así como con la clausura o suspensión de la actividad hasta tres años. Por su parte, la falta de colaboración con la inspección y el incumplimiento del horario están tipificados como infracciones graves, sancionables con multas de entre 301 y 30.000 euros.
Además, mantener la reja del local cerrada con la clientela en el interior podría constituir una infracción muy grave a la Ley de Emprendimiento de Galicia, con sanciones que pueden oscilar entre 30.050,62 y 601.012,01 euros.

