
La Policía Local de Lugo desarrolló en los últimos días diversas actuaciones en materia de seguridad vial en el marco de los dispositivos ordinarios de control y vigilancia del tráfico en las calles de la ciudad. Estas intervenciones permitieron detectar múltiples conductas de riesgo relacionadas con el consumo de alcohol al volante, así como otras infracciones que pueden comprometer la seguridad de los usuarios de la vía pública, por lo que los agentes procedieron a la tramitación de las correspondientes denuncias administrativas y a la instrucción de diligencias penales en los casos más graves.
En el ámbito de las alcoholemias administrativas, los controles realizados en distintos puntos de la ciudad permitieron detectar a varios conductores que superaban la tasa máxima permitida. En la Ronda de la Muralla, una conductora fue interceptada tras circular haciendo zigzag y arrojó un resultado de 0,48 y 0,42 mg/l. En la Plaza del Rey, un conductor con signos externos de ingesta de alcohol dio 0,63 y 0,58 mg/l y, además, se comprobó que el vehículo carecía de seguro obligatorio. En el mismo punto fue detectado otro conductor con síntomas de consumo que arrojó 0,35 y 0,35 mg/l, así como un tercero con resultados de 0,55 y 0,55 mg/l.
En la Ronda de las Fontiñas, una conductora trató de estacionar varios metros antes de un control policial, circunstancia que llamó la atención de los agentes por las dificultades que presentaba en la maniobra y por los signos externos de consumo, obteniendo un resultado de 0,42 y 0,36 mg/l. En la Avenida de A Coruña fue interceptado otro conductor que circulaba en zigzag, con tasas de 0,51 y 0,46 mg/l, mientras que en la Plaza de Avilés un vehículo que presentaba una circulación errática dio como resultado 0,46 y 0,40 mg/l.
También en la calle Tino Grandío los agentes observaron cómo el conductor de un vehículo de movilidad personal (patinete eléctrico) hacía caso omiso a la luz roja de un semáforo. Al ser sometido a la prueba de alcoholemia arrojó 0,68 y 0,62 mg/l. Durante la identificación, el hombre mostró inicialmente una fotografía de un documento nacional de identidad en el teléfono móvil que no ofrecía credibilidad a los agentes y posteriormente presentó un pasaporte con una filiación distinta. Por este motivo fue trasladado a dependencias policiales, donde se procedió a la incautación del documento y al inicio de las investigaciones para determinar su autenticidad y la posible existencia de un presunto delito de usurpación de estado civil.
En lo relativo a las alcoholemias penales, los agentes instruyeron varias diligencias por presuntos delitos contra la seguridad vial. En la calle Gardas, un conductor fue detectado por una patrulla de la Policía Nacional tras saltarse un semáforo en rojo y circular un tramo en sentido contrario, arrojando un resultado de 0,87 y 0,74 mg/l. En la Ronda de las Fontiñas, otro conductor hizo caso omiso a las señales de alto realizadas por un agente en un filtro de documentación, iniciándose una persecución hasta localizar el vehículo en la calle Rei Don García y a su conductor a pie en una calle próxima. El hombre negó inicialmente su relación con el turismo, aunque portaba las llaves. Las pruebas de alcoholemia dieron 0,84 y 0,83 mg/l, por lo que se instruyeron diligencias. Además, fue denunciado administrativamente por no haber realizado el curso de reeducación vial al que estaba obligado tras una suspensión del permiso de conducción.
En la Ronda de la Muralla, una patrulla de la Policía Nacional advirtió la conducción errática de otro vehículo y solicitó la intervención de la Unidad de Atestados, comprobándose que el conductor arrojaba 0,81 y 0,85 mg/l. En la Avenida de Magoi también se instruyeron diligencias contra una conductora que había sido observada circulando de manera irregular por varias vías de la ciudad y que dio un resultado de 0,71 y 0,66 mg/l.
Por otra parte, agentes de la Unidad Territorial de Policía de Barrio localizaron en la calle Comunicacións un turismo que llevaba la placa de matrícula delantera situada en un emplazamiento distinto al legalmente establecido. Tras detener el vehículo, comprobaron que presentaba diversas reformas y deficiencias que podían comprometer la seguridad vial, por lo que fue trasladado a una estación de ITV para una inspección extraordinaria. El personal técnico detectó 12 infracciones, ocho de ellas de carácter grave y relacionadas con elementos como el campo de visión, el sistema de iluminación, las emisiones contaminantes o los anclajes del motor, por lo que el vehículo quedó inhabilitado para circular por vía pública, salvo para su traslado a taller o a una nueva inspección. Además, el conductor presentó documentación que acreditaba una inspección favorable realizada el día anterior en una estación situada fuera de la ciudad de Lugo, por lo que, ante la posible existencia de irregularidades, se puso el hecho en conocimiento de la Consellería de Industria.
Finalmente, en el marco de un dispositivo de vigilancia desarrollado en las inmediaciones del Hospital Universitario Lucus Augusti, los agentes identificaron y denunciaron a dos personas que se introducían en la calzada para indicar a los conductores los espacios libres de estacionamiento, una práctica conocida como “gorrillas”, que supone un riesgo tanto para su propia integridad como para la del resto de usuarios de la vía.

