
Conductas incívicas
En varias ocasiones, entre lunes y martes, la Sala del 092 recibió información de varios conductores que, al pasar circulando por las inmediaciones de un edificio de Alfonso X o Sabio, algún objeto había golpeado contra su vehículo, por lo que se comisionó en el lugar un indicativo de Policía de Barrio. En varios casos, los agentes comprobaron que los vehículos presentaban restos de lo que parecían ser globos, con agua alrededor. Los policías localizaron la procedencia del lanzamiento de los globos rellenos de agua, identificando a los autores en todos los casos, que fueron advertidos de las consecuencias de los hechos descritos, así como del riesgo que podían causar a la seguridad vial.
A las 3.30 horas del viernes, varios indicativos del Grupo Operativo Nocturno fueron comisionados en Camiño de Romai, ya que un vecino había informado a la Sala del 092 de la presencia de varios jóvenes golpeando las ventanas de su domicilio. Una vez en el lugar, los agentes proceden a la identificación de dos jóvenes que se encontraban en las inmediaciones, uno de los cuales se encontraba en un notorio estado de alteración. Media hora más tarde, se recibe un nuevo requerimiento, desplazándose los agentes de nuevo y localizando al mismo joven alterado que en la ocasión anterior, que se ausentó hacia su domicilio tras ser advertido nuevamente.
Auxilio a ciudadanos
Durante la mañana del martes, un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio se trasladó a un domicilio de la ciudad desde el cual, una trabajadora social, solicitaba auxilio para poder levantar a una persona que se había caído. Los agentes, tras comprobar que el hombre no necesitaba ayuda sanitaria, colaboraron con la trabajadora para que pudiese sentarse en la silla de ruedas que utilizaba.
En la tarde del miércoles, los agentes de Policía de Barrio acudieron a otro domicilio por una incidencia similar, aunque, en ese caso, ya que el afectado decía haber sido intervenido quirúrgicamente hacía tiempo y se quejaba de dolor, fue requerida una ambulancia, que procedió a su traslado a un centro hospitalario para su valoración.
Durante la noche del mismo martes, un indicativo del Grupo Operativo Nocturno se trasladó a un establecimiento situado en las inmediaciones del HULA, desde donde habían avisado de una mujer desorientada. Los agentes comprobaron que se trataba de una mujer que había sido trasladada al Servicio de Urgencias esa misma tarde, pero había solicitado el alta voluntaria, por lo que contactaron con un familiar, que se presentó a los pocos minutos y se hizo cargo de ella.
En la tarde del jueves, un indicativo de Policía de Barrio fue comisionado en la Rolda da Muralla, debido a la existencia de una persona desorientada. Los agentes, tras localizar a la mujer, que no sabía decir dónde residía o hacia dónde iba, realizaron las investigaciones necesarias para la localización de un familiar directo, a quien se informó de que la mujer sería trasladada a un centro médico para su valoración, quedando informado de su localización para dirigirse al lugar.
Alteración del orden público
A las 2.20 horas del martes, los componentes de un indicativo de la Unidad de Atestados que se encontraba en labor preventiva, en la avenida da Coruña, escucharon un fuerte estruendo y gritos procedentes de una de las calles paralelas, Luis Seoane, a la que se trasladaron de inmediato, comprobando que se trataba de una mujer, aparentemente en estado ebrio, que se encontraba consumiendo alcohol en vía pública y golpeando la reja de cierre de un establecimiento de hostelería situado en el lugar, profiriendo gritos porque quería acceder al local, a pesar de encontrarse cerrado. Los agentes procedieron a la identificación de la mujer, levantando acta por una presunta infracción a la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana.
Presunta agresión
Durante la noche del jueves, un indicativo de la Unidad de Atestados, que prestaba servicio preventivo por la calle Tino Grandío, fue requerido por una mujer ya que, según informaba, su padre había sido agredido en un establecimiento de la avenida da Coruña. El hombre, que se encontraba presente, fue informado de los pasos a seguir para formalizar denuncia por los hechos, manifestando su intención de no hacerlo, pese a lo cual, en previsión de que pudiese ser necesario para actuaciones posteriores, los agentes se trasladaron al local en cuestión, procediendo a la identificación del presunto agresor, encomendando también la conservación de las grabaciones de las cámaras de vigilancia, por si fuese necesaria su utilización.

