Las actuaciones más destacadas son la ampliación de una estación de servicio en San Cibrao y la readaptación de un edificio en el Campo Castelo.
El ejecutivo de Lara Méndez aprobó también la declaración de ruina técnica para un conjunto de cuatro viviendas en la calzada de las Gándaras y de otra en la calle San Xillao.

El área de Sostenibilidad Urbana daba traslado, esta mañana a la Junta de Gobierno Local de un total de 8 licencias para diferentes actuaciones en el tenérmelo municipal que, conjuntamente, alcanzan una inversión de 1.032.013 € euros.
Las más significativas son la ampliación de la planta destinada a restaurante – cafetería en una estación de servicio existente en San Cibrao y la readaptación de un edificio en la plaza del Campo Castelo.
El ejecutivo validó, igualmente, el cambio de uso de 2 oficinas para apartamentos turísticos en un inmueble de la calle Conde y la rehabilitación de una vivienda unifamiliar en San Fiz, así como la reforma de otra en la calle Ameneiro, la legalización de las obras realizadas en otra de la calle Salmón, al otro lado de dos parcelamientos en Adai y el Ceao.
En la orden del día de la sesión de esta semana se incluyó, asimismo, la declaración de ruina técnica para un conjunto de cuatro viviendas en la calzada de las Gándaras - correspondientes a los números 154, 160, 162 y 164 de esta vía - y de otra edificación sita en el número 21 de la calle San Xillao.
En ambos dos casos, el Ayuntamiento instó a la propiedad de estas construcciones a presentar en el plazo de un mes, la correspondiente licencia de obra mayor acompañada del proyecto técnico de demolición firmado por el técnico competente con la advertencia de que, en caso de incumplimiento, la administración local procederá a su ejecución forzosa mediante el procedimiento de ejecución subsidiaria con cargo a los obligados.
Desde la institución se advierte también que, en tanto no se proceda a la demolición de los inmuebles, las personas titulares de los mismos deberán mantener en ellos las medidas de protección oportunas con el fin de garantizar la seguridad de los mismos, de los edificios colindantes y de las y de los peones que transiten por la zona, quedando, por tanto, habilitadas para ejecutar las obras de apuntalamiento que resulten convivientes.

