La resaca retranqueira deja uno Lugo lleno de arte y cocina de autor

Todas las actividades obtuvieron una favorable respuesta ciudadana, desde la Carpa de las Letras Retranqueiras hasta el Arte con Agri-Cultura de Paco Pestana, si bien al parecer fue su perfil gastronómico uno de los más celebrados

Lunes, 13 de abril de 2015
Fuente: 
Gabinete de Prensa

Lugo acaba de reinventarse, puede que de refundarse, pero sin perder no obstante ni pizca de su quintaesencia. Fiel a su origen, estos últimos siete días la ciudad de la muralla ha sabido transformar aquel Pan y Circo sobre el que fue creada, en un mucho más apañado Cocina de Autor y Arte Multidisciplinar, un proyecto de la concejala de Cultura, Carmen Basadre, que para sí lo quisiese el egregio Paulo Fabio Máximo. Cierto que la intención que escondían unos y otros gobernantes es de todo opuesta; aquéllos, idiotizar a los ciudadanos, éstos, estimularlos, pero en ambos casos, tanto los lucus de antaño como los lucenses de hogaño, bien que tuvieron la oportunidad de echarse unas carcajadas.

Tal y como era de prever, el I Festival Internacional de Literatura y Arte con Retranca organizado por la Concejalía de Cultura concitó opiniones para todos los gustos. Era menester, puesto que su programa estaba desde un principio concebido, precisamente, para satisfacer el paladar de todos y cada uno de los lucenses. Música, escultura, literatura, gastronomía, marionetas, humor, magia, poesía... una treintena de propuestas de todo tipo con un solo denominador común, la retranca, único hilo conductor de un festival que, según se pudo comprobar poco a poco durante toda la semana, fue gratamente acogido por la ciudadanía; al cabo, juez y parte, y ya que luego, el mejor barómetro del acierto (o no) de la iniciativa.

Fachenda, la justa”, dice la ideóloga del Festival, la concejala Carmen Basadre. “Salió muy bien, estamos por supuesto muy contentos, pero fue sólo gracias al apoyo junto con el cariño con que fue acogido por todos los vecinos. Los lucenses son los únicos artífices del éxito de este proyecto, un encuentro multidisciplinar con la cultura como eje y la retranca como excusa”... Nacido, aclara Carmen Basadre, de un germen modesto: celebrar el primer aniversario de las Catas Literarias y que, por el camino, creció hasta hacerse una auténtica fiesta-homenaje a esa costumbre tan difícil de exportar, incluso de aprender, que es la retranca gallega.

“Nuestro deseo sería que tuviese continuidad”, advierte la concejala, “también lo numeramos por eso, con la intención de que haya un segundo Festival de la Retranca y después un tercero y luego otro más, al parecer como ocurre con tantas otras iniciativas que obtuvieron el respaldo ciudadano, como el Arde Lucus, pong por caso... pero ya se verá”.

Más allá de las cifras de participación, al parecer siempre relativas, da idea de la marcha de este I Festival Internacional de la Retranca la cota de entradas retiradas por los interesados para asistieron a las distintas citas diarias; un requisito imprescindible, aunque sin coste ninguno, en el caso del Museo Interactivo de la Historia, sede central de las actividades. El MIHL llegó a tener completo su aforo, mismo si lógicamente la respuesta del público no fue idéntica los siete días que se prolongó el encuentro. La participación ciudadana en la Carpa de las Letras Retranqueiras, por su parte, fue igualmente interesante, sobre todo teniendo en cuenta que las cinco librerías participantes en la feria tenían al mismo tiempo sus propios locales abiertos durante el Festival.

El perfil gastronómico del Festival fue uno de los más celebrados, tal vez por su originalidad. Además de las Jornadas de Alta Gastronomía con Retranca del Mesón Colón y el chef Santi Almuiña, cinco restaurantes muy conocidos de la ciudad (España, Antas, Campos, O Mercado y la Arrocería Los Cachivaches), aquellos con el “Buen Humor Garantizado”, ofrecieron durante la semana del Festival tapas retranqueiras creadas para la ocasión; pinchos donde nada era lo que parecía, pero al cabo bien gorentoso el mismo. La guinda la puso la cerveza Retrancus, elaborada en exclusiva para la ocasión, esa que al parecer  pasará a la historia como “posiblemente, la peor del mundo (o no)”.

También puede aportar una perspectiva de la transcendencia que tuvo el Festival retranqueiro por dentro y fuera de la muralla, el eco que alcanzó tanto su presentación como su desarrollo en las redes sociales y medios de comunicación. Las piezas de información reflejando los contenidos diarios se sucedieron en los periódicos igualmente a diario. Se hicieron constantemente sobre el terreno reportajes de radio y televisión. Su progreso se tuiteó día tras día, igual que aparecieron entradas regulares en Facebook. Por salir, el foro lucense llegó a salir hasta en la web de la guía Repsol junto con su portal web gastronómico de cabecera.

Audio

  • Carme Basandre hace balance del I Festival Internacional de Literatura y Arte con Retranca | Descargar mp3

Noticias relacionadas