Más de 30 agentes participaron en un curso para ampliar sus habilidades operativas en intervenciones con baja luminosidad y asistencia sanitaria táctica.
Las jornadas incluiyeron prácticas de tiro con airsoft, técnicas de intervención en interiores y manejo de protocolos sanitarios como el MARCH.
Paula Alvarellos destacó que “la instrucción constante de nuestros agentes es esencial para mejorar su operatividad y garantizar que puedan responder con éxito a las situaciones más complejas, protegiendo siempre a la ciudadanía”.

Más de 30 agentes de la Policía Local de Lugo culminaron hoy una acción formativa orientada a mejorar sus habilidades tácticas y operativas, con el objetivo de reforzar su capacidad para ofrecer una mejor atención a la ciudadanía en situaciones de emergencia. El curso, que se celebró entre el 15 y el 17 de octubre, abarcó desde el manejo de armas con baja luminosidad hasta protocolos de asistencia sanitaria táctica como el MARCH.
La alcaldesa, Paula Alvarellos, subrayó la importancia de mantener una formación continuada entre los cuerpos de seguridad: "La formación constante de nuestros agentes es esencial para mejorar su operatividad y garantizar que puedan responder con éxito a las situaciones más complejas, protegiendo siempre a la ciudadanía."
Por su parte, Jesús Piñeiro, intendente jefe de la Policía Local, explicó que "este tipo de formaciones fueron fundamentales para que nuestros agentes se adapten a las necesidades de intervención actuales, donde la rapidez y la eficacia son claves." La formación abordó aspectos clave como el uso de torniquetes, desplazamientos tácticos en interiores de inmuebles (CQB), y ejercicios de tiro con airsoft, además de prácticas avanzadas de intervención sanitaria en situaciones de combate urbano.
Dentro del programa, los participantes realizaron ejercicios prácticos que simularon escenarios reales, incluyendo el tiro en movimiento, a corta distancia y técnicas avanzadas como la 'rodesiana', siempre con el objetivo de mejorar su operatividad en el día a día.
El intendente jefe también destacó que "la combinación de técnicas de tiro con formación en primeros auxilios para situaciones tácticas dotó a los agentes de una preparación integral, necesaria para actuar en todo tipo de entornos".
El curso abarcó una duración de 24 horas, distribuidas en módulos teóricos y prácticos, con especial atención al trabajo en equipo y a la toma rápida de decisiones bajo presión. Incluyó también el uso de materiales especializados cómo bastones extensibles y escudos investidos, que los agentes emplearon en escenarios simulados para evaluar su reacción ante diferentes tipos de amenaza.



