“Esta explotación proyectada en la parroquia limítrofe de Vilalvite podría tener una afectación significativa sobre parte de la población afectando su calidad de vida al encontrarse muy cerca de diversos núcleos lucenses”, señaló Ana González Abelleira.
“Estamos hablando de una previsión de 1890 ejemplares, lo que situaría esta explotación, por su tamaño y capacidad de producción, al borde de que los expertos ambientales califican cómo macrogranja, informó la portavoz municipal.
“No debemos obviar los efectos sobre nuestro medio ya que podría generar episodios de malos olores que potencialmente afectarian a los habitantes de núcleos como Outeiro, como Torible, Locai o Marcoi”, dijo la edila.

El Ejecutivo de Paula Alvarellos propondrá a la corporación respaldar el vecindario de la parroquias oeste del municipio por las posibles consecuencias de la instalación de una granja porcina en el vecino municipio de Friol. De este modo, el Grupo municipal socialista plantea que el Ayuntamiento de Lugo apoye las iniciativas emprendidas y acordadas por consenso por el vecindario de Outeiro y Santa María Alta en defensa de su calidad de vida por la posible afectación de esta instalación que se proyecta en el lugar da Retorta, en la parroquia de Vilalvite.
La granja porcina proyectada prevé tres naves principales, además de otra serie de instalaciones auxiliares, que estarían capacitadas para alojar 662 animales en la denominada cómo Nave 1, 614 en la llamada Nave 2 y otros tantas cabezas de ganado en la Nave 3. “En total estamos hablando de 1890 ejemplares, lo que situaría esta explotación, por su tamaño y capacidad de producción, al borde del que los expertos ambientales califican cómo macrogranja”, señaló Ana González Abelleira.
“No debemos obviar por tanto los efectos sobre nuestro medio y sobre la calidad de vida de nuestra vecindario. En este tipo de explotaciones las emisiones provienen principalmente de la producción de alimento, y después, del manejo de estiércol, ya que los cerdos no absorben la totalidad de los nutrientes que consumen y sus desechos son altamente contaminantes en grandes proporciones”, explicó la portavoz municipal.
“Consideramos por tanto de interés para el municipio de Lugo seguir con atención a la evolución de este proyecto y apoyar a los vecinos y vecinas afectadas dentro de nuestro término municipal en aquellas acciones que decidan emprender para defender la calidad del aire en sus lugares de residencia”, aseguró González Abelelira.
Es necesario recordar que aunque los excrementos de los animales son un excelente abono para los cultivos, en grandes cantidades se convierten en nocivos. Según la Comisión Europea, en la UE la ganadería industrial es la responsable del 81% de las aportaciones de nitrógeno a los acuíferos. Asimismo, la ganadería industrial es la responsable del 94% de las emisiones declaradas de amoniaco, concretamente las porcinas aportación un 69% este algarismo.
En el caso del aire, la degradación de los excrementos produce emisiones de amoniaco (NH3), sulfuros de hidrógeno y gases de efecto invernadero (GEI) como dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2Ou). “Esto, además de contribuir con el cambio climático, podría dañar la salud humana y afectar a la calidad del aire así como generar episodios de malos olores que podrían sufrir los habitantes de los núcleos señalados anteriormente”, concluyó la edila.
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- La edil Ana González Abelleira, sobre las consecuencias de la instalación de una granja porcina | Descargar mp3

