Entre las normas a cumplir de las hogueras se contempla la prohibición de lanzar cohetes así como la quema de ruedas, goma, plásticos, y de productos contaminantes o tóxicos.
El pasado año las solicitudes fueron 387 y las cifras semejantes de este año, a pesar de que la celebración coincide en la noche del domingo, demuestran el tirón de esta tradición que regresó con fuerza en el año 2022, después de las cancelaciones por la pandemia.
El Ayuntamiento de Lugo cerró hoy el plazo de solicitud para la organización de las cacharelas de San Juan, en un período en el que se presentaron 383 permisos para poder celebrar las quemas por el Fogo Novo. Se trata de una tradición con mucho arraigo en la ciudad, que podrá realizarse en la noche del domingo por tercer año consecutivo después de las medidas preventivas que las cancelaron a lo largo de la pandemia.
La alcaldesa, Paula Alvarellos, dictó un bando en el que se recogen los requisitos a los que deberán ajustarse toda las hogueras que se organicen en la noche de este domingo para celebrar el Fogo Novo. La regidora animó a todo el vecindario “a participar de una tradición muy nuestra y que regresó con fuerza en los últimos años” al tiempo que recordó la importancia de “cumplir con la normativa para garantizar la seguridad de todas las personas participantes y un correcto desarrollo de la celebración”.
Tal y como se especificó días atrás en el bando dictado por la alcaldesa, entre las normas incluidas en el documento se contempla la prohibición de la quema de ruedas y cubiertas de goma, plásticos o cualesquiera derivado de hidrocarburos, así como de materiales o productos contaminantes, malolientes o tóxicos. Además, en cumplimiento de todas las medidas de seguridad preventivas, tampoco estará permitido el lanzamiento de cohetes.
El bando especifica igualmente que los fuegos no podrán estar próximos a localizaciones en las que existan líneas eléctricas, inmuebles, zonas verdes o jardines y tampoco estará permitida su realización en el Casco histórico ni en lugares en los que puedan crearse situaciones de peligro.
Además, las personas organizadoras deberán retirar del lugar de la hoguera todos los restos de las quemas, una vez finalizadas, y en caso de incumplimiento o de quejas del vecindario, el Servicio de Extinción de Incendios, la petición de la Policía Local, procederá a apagar el fuego de inmediato.

