Los trabajos comenzaban hoy, más allá de que se obtuviese el permiso de la Xunta para realizarlos y el nivel del río alcanzó el nivel óptimo para llevar a cabo el estudio.
Simultáneamente el Ayuntamiento, que ya dispone del material necesario, fue avanzando también en la puesta a punto de los vestuarios y aseos y en la contratación de personal de salvamento.
La alcaldesa alcanzó el compromiso de Patrimonio Natural de obtener la autorización inmediata una vez comprobado que las estructuras no provocan afición ambiental.

El Ayuntamiento de Lugo inició hoy las prospecciones en el Miño, a la altura de la zona de baño proyectada en la que el Ejecutivo de Paula Alvarellos quiere habilitar este año dos puntos de acceso al río, lo que supone el paso previo a la autorización de Patrimonio Natural de la Xunta de Galicia para la instalación de las ramplas.
Los trabajos arrancaron esta mañana, más allá de que se obtuviese el permiso de la Xunta para realizarlos y el nivel del río alcanzó el nivel óptimo para llevar a cabo el estudio.
La propia alcaldesa señaló que “hay unas dos semanas, en una reunión con técnicos de Patrimonio Natural, logramos el compromiso de su directora general de que la autorización de la Xunta de Galicia será inmediata una vez se determine la afición ambiental de estas pasarelas en función de la densidad de las colonias de mejillón que se encuentren”.
Estas prospecciones se producen, además, una vez que finalizó el plazo de presentación de alegatos al proyecto, sin que en este período la Confederación Hidrogáfica Miño-Sil había recibido ninguna.
“Desde el área de Transición Ecológica trabajamos de manera simultánea para avanzar y tener todo a punto de cara a la inminente apertura de la zona de baño, una vez dispongamos del permiso para la instalación de las dos ramplas, más allá de que el entorno ya está dotada de mobiliario urbano y parque infantil y contamos, también, con vestuarios y aseos, más allá de estar tramitando la contratación de personal de salvamento”, señaló Paula Alvarellos.
Igualmente, la regidora explicó que “de cara a un trabajo conjunto con las tres administraciones implicadas, en la citada reunión con Patrimonio Natural, sentamos las bases para seguir trabajando de la mano en la creación de una zona de baño estable en el ayuntamiento de Lugo”.
Darle solución a la playa fluvial fue una de las primeras medidas adoptadas por Paula Alvarellos desde su llegada a la Alcaldía, “con el objetivo de que ya en este 2024 las y los lucenses puedan tener un acceso cómodo al río, sin renunciar, eso sí, a que nuestra ciudad cuente con esa zona de baño definitiva. Y en esa meta alcanzamos el compromiso de colaboración de la Xunta”, fue suficiente.
Alvarellos Fondo insiste en que “esperamos que tras la prospección se autorice lo antes posible la colocación de las estructuras, para lo cual cuidaremos al máximo no dañar el lecho del Miño, anclándolas fuera del mismo ya que irán sujetas al lado del río”.
Las ramplas, que se mantendrán habilitadas hasta mediados de septiembre, son de PVC, un material más resistente que la madera y que evita lesiones por astillas, además de ser antideslizante. Asimismo, contarán con barandillas unidas con cuerdas náuticas de nylon marítimo y con un sistema de amarre de seguridad para la población.



