La última actuación fue hace menos de mes y medio, por lo que el alcalde Miguel Fernández hace un llamamiento “al civismo ciudadano para cuidar uno de nuestros enclaves emblemáticos”.
El regidor supervisó, en compañía de los responsables de las empresas adjudicatarias del mantenimiento de Parques y Jardines y del servicio municipal LuceLugo, la marcha de los trabajos de limpieza de pintadas y arreglo de mobiliario.
Se intensificaron las labores de lavado en paredes, bancos, papeleras e incluso arbores con máquinas de agua a presión y con tratamientos específicos para la puesta a punto del parque en un par de días.

El alcalde de Lugo, Miguel Fernández, supervisó esta mañana en el parque Rosalía los trabajos de limpieza que se están acometiendo para paliar los desperfectos ocasionados el pasado día 3 del Carnaval, unos trabajos que son parte de una nueva intervención integral en este entorno, por parte de las empresas adjudicatarias del mantenimiento de Parques y Jardines y del servicio municipal LuceLugo. De hecho, Miguel Fernández visitó el parque en compañía de los responsables de ambos servicios y aprovechó para hacer “un llamamiento al civismo ciudadano, no solo porque se trata de uno de nuestros parques más emblemáticos e importantes, sino por la cantidad de recursos que estamos dedicando y en muy poco espacio de tiempo”.
Precisamente, el regidor municipal pudo comprobar el incremento de efectivos tanto de Parques y Jardines como de LuceLugo, para intervenir estos días en el parque. En este sentido, Miguel Fernández recordó que “a diario se destinan tres personas para actuar y trabajar en esta zona verde de la ciudad, acometer labores de limpieza y de mantenimiento, y también del cuidado de los patos, pero estos días hubo que multiplicar efectivos para la puesta a punto del parque, que finalizará en un par de jornadas. Es una lástima porque hay menos de mes y medio que se acometió una limpieza integral , con la eliminación de todas las pintadas. Es un problema recurrente pese a que se incrementó la presencia policial”, señaló Fernández Méndez.
De hecho, esta misma mañana operarios con máquinas de agua a presión eliminaban las últimas pintadas sobre el stand del guardés, uno de los edificios del parque más dañado por los actos vandálicos. Sin embargo, las pintadas más nocivas fueron las que se hicieron en el tronco de los árboles, ya que su eliminación debe hacerse con sumo cuidado y sin emplear productos químicos, por lo que exige más tiempo y trabajo. Además, hubo que actuar sobre bancos, papeleras y farolas, mobiliario urbano que ya fue reparado en la anterior intervención integral en este parque, junto a la limpieza de la balaustrada, de los juegos infantiles, del puente sobre el estanque, de las fuentes y del aseo.
El alcalde de Lugo recordó además que “en el 2024 se realizaron cinco actuaciones de diferente calado para la limpieza, reparación y puesta a punto de este parque, a mayores del cuidado diario que se lleva a cabo en este enclave”. Para eso, en cada una de estas actuaciones es necesario la utilización de equipos de agua a presión y de eliminación de pintadas con vapor de agua; productos químicos autorizados, como decapantes, pinturas especiales y limpiadores, y herramientas como rasquetas y pinceles. Los dos equipos de operarios encargados de estas labores emplearon un total de 15,5 jornadas en las citadas actuaciones.




