LuceLugo está interviniendo en varios puntos de la ciudad, siguiendo un orden de prioridad de urgencia, para retirar restos acumulados por la riada.
El alcalde destacó que “el Gobierno local actuó con rapidez y eficacia para recuperar la normalidad y proteger el vecindario”.

El alcalde de Lugo, Miguel Fernández, se desplazó esta mañana hasta el barrio de Albeiros para supervisar los trabajos de limpieza que está llevando a cabo el servicio municipal LuceLugo en el cauce del río Rato, afectados por la intensa tormenta registrada el pasado viernes.
Las tareas se concentraron en un tramo de 50 metros especialmente afectado por la acumulación de restos arrastrados por la riada en los momentos de máxima presión de los tanques de tormenta, pero también se actuó en otras zonas de la ciudad donde se registraron incidencias de otra índole.
Miguel Fernández subrayó que “el Gobierno local actuó con rapidez y eficacia para recuperar la normalidad y proteger el vecindario”, y destacó la importancia del sistema de tanques de tormenta, “que convierte a Lugo en una ciudad pionera y evitó daños aún mayores”.
El alcalde recordó que la ciudad sufrió un episodio meteorológico extremo, con más de 77 litros por metro cuadrado en una hora —la misma cantidad que llovió durante todo el mes de marzo—, y que fenómenos como este evidencian los efectos del cambio climático. En ese sentido, puso en valor la estrategia del Ejecutivo municipal para preparar Lugo frente a nuevos riesgos, con el impulso de proyectos innovadores como la concurrencia a los fondos del PERTE del ciclo del agua.
El Gobierno local, a través del servicio municipal LuceLugo, organizó dos brigadas habilitadas con maquinaria pesada y herramienta específica para operar en el cauce del río para llevar a cabo estas labores, que se prolongarán a lo largo de los próximos días, cuando se estima que hacia final de la semana puedan quedar arregladas la mayor parte de las zonas afectadas.



