Las obras, ya iniciadas, cuentan con una inversión de más de 135.000 euros y beneficiarán directamente a medio centenar de vecinos y vecinas de la parroquia.
La actuación incluye la ejecución de 2,4 km de red y 21 acometidas domiciliarias, conectadas a la canalización municipal de la carretera LU-P-2901.
El alcalde subraya que “con iniciativas como esta, seguimos garantizando servicios públicos esenciales en todas las parroquias, avanzando hacia un modelo de ciudad más justa y cohesionada”.

El Gobierno de Miguel Fernández ha iniciado las obras para dotar de una nueva red de abastecimiento de agua al núcleo de Pías, una parroquia que hasta ahora no contaba con conexión a la red municipal y donde la vecindad dependía de pozos particulares. Se trata de una actuación muy demandada, que mejorará de manera directa la calidad de vida de cerca de un centenar de personas.
“Llevamos el rural en la agenda diaria y en nuestro modelo de ciudad: el acceso al agua no puede depender del lugar en el que se viva, es un derecho básico que debemos garantizar desde lo público”, expresó el alcalde de Lugo, quien visitó esta semana la parroquia para comprobar sobre el terreno el inicio de los trabajos.
La inversión prevista asciende a 135.000,27 euros y permitirá la ejecución de 2.418 metros de nueva canalización, conectada a la red municipal a la altura de la carretera LU-P-2901, en las proximidades del polígono del Ceao. La nueva infraestructura incluye también 21 acometidas domiciliarias y dispositivos técnicos como válvulas de corte, bocas de riego, ventosas y puntos de limpieza, que facilitarán la gestión y el mantenimiento de la red.
Las obras están diseñadas para minimizar el impacto sobre la circulación, ya que discurren íntegramente por terrenos de titularidad pública, sin necesidad de expropiaciones. En los tramos que cruzan arroyos, la red irá protegida mediante fundición o hormigón, con soluciones adaptadas al terreno y a la estructura existente.
La red se ejecutará con tubería de polietileno PE100 de alta densidad, con un diámetro principal de 63 mm y secciones secundarias de 50, 40 y 32 mm, adaptadas a las necesidades de caudal de cada ramal. Se prevé que los trabajos se desarrollen a lo largo de tres meses desde su inicio.
“Esta es una de las obras más necesarias y justas que podemos hacer en el rural: garantizar que las familias tengan acceso a un servicio básico como es el agua potable”, afirmó también Miguel Fernández, quien destacó el esfuerzo técnico y económico del Ayuntamiento para llegar a todas las parroquias.
Al finalizar las obras, se procederá al lavado y desinfección de la red según lo establecido en el Real Decreto 140/2003, que regula los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, con el objetivo de asegurar que la instalación esté lista para su puesta en servicio con todas las garantías.
“Con iniciativas como esta, seguimos garantizando servicios públicos esenciales en todas las parroquias, avanzando hacia un modelo de ciudad más justo y cohesionado”, concluyó el regidor.


