
Detención por delito de atentado a agentes de la autoridad
Sobre las 13,30 horas del día de ayer una patrulla de la Unidad Territorial de Policía de Barrio de la Policía Local de Lugo, es comisionada por la Sala del 092 para que acuda a la rúa Otero Pedrayo ya que al parecer hay una reyerta entre varias personas.
Los agentes observan a dos hombres reduciendo a otro que estaba acostado en la acera, manifestando que lo inmovilizaban ya que había agredido a uno de ellos, desconociendo el motivo por el cuál esta persona lo había hecho y que el otro hombre, al ver la pelea, intervino para ayudar a este.
Los policías proceden a la identificación de los implicados y el presunto agresor se niega a identificarse, manteniendo una actitud agresiva, profiriendo insultos y amenazas, tratando de agredir a uno de los agentes, por lo que se procede a la detención a lo que opone grave resistencia.
En este momento hace acto de presencia, el que resultó padre del detenido, en actitud muy violenta, levantando los puños hacia uno de los agentes con intención de agredirlo, por lo que fue identificado, siendo trasladado el detenido a un centro médico, tal era su estado de excitación y posteriormente a dependencias policiales donde se instruyen diligencias por los hechos descritos, tanto al ahora detenido cómo a su padre, para su remisión al Juzgado de Guardia.
Auxilio a un menor
La tarde del día 22 de julio una patrulla de la Unidad Territorial de Policía de Barrio de la Policía Local de Lugo, es comisionada por la Sala del 092 para que acuda a la Avenida das Américas ya que, según las llamadas recibidas, un niño con el torso desnudo y descalzo está cruzando la calzada de manera peligrosa, sin supervisión de un adulto.
Los agentes localizan en el parque adyacente a un menor descalzo, con el torso descubierto que encaja con la descripción dada, siendo auxiliado por los policías a los que les cuenta que se le escapó un balón con el que estaba jugando y fue a buscarlo, diciendo que está solo en el parque ya que vive cerca y bajó de casa a jugar al parque.
Los agentes trasladan al menor a su domicilio, siendo recibidos por un familiar que le informan de lo sucedido y de los peligros y consecuencias de dejar a un menor sin supervisión por un adulto, manifestando que “no volverá a suceder”.
La patrulla policial confecciona el correspondiente parte de intervención para su remisión a la Autoridad competente a los efectos procedentes.

