
Requirimiento por presunta violencia familiar
A las 22’35 horas del viernes, la Sala del 092 recibe información sobre la presencia de un niño de corta edad en la vía pública, el cual puede estar siendo agredido por un mayor que le acompaña. Se comisionan de inmediato en el lugar dos indicativos del Grupo Operativo Nocturno, que no localizan al niño, pero sí consiguen contactar con varios viandantes que observaron los hechos y que manifiestan que no observaron agresión física, pero sí que el hombre zarandeaba al niño mientras este lloraba, mostrando un vídeo en el que se observa lo descrito.
Tras realizar diversas investigaciones, los agentes consiguen localizar a los dos implicados, padre e hijo residentes en una vivienda próxima, a la cuál se dirigen, entrevistándose tanto con el menor como con sus padres, concluyendo que el niño no presentaba ningún tipo de signo externo de agresión y que decía encontrarse bien, algo corroborado por la madre. El padre, por su parte, manifestó que el niño se había encaprichado con un juguete y que habían discutido porque no se lo compraba.
Auxilio a ciudadanos
A las 2’05 horas del sábado, cuando una patrulla del Grupo Operativo Nocturno realizaba servicio preventivo por la rúa Tuy, observó a una persona sentada en la entrada de un portal y con varios golpes en la cara, presuntamente causados por caerse instantes antes, motivo por el cuál se requiere la presencia de una ambulancia. A la llegada de los sanitarios, el sujeto declina ser atendido y se ausenta por sus medios hacia su domicilio.
A las 23’50 horas del viernes, la Sala del 092 recibe información sobre una mujer que deambula desorientada por la rúa Pena do Rei y que en ese momento se encuentra recostada sobre la acera. Se traslada al lugar un indicativo del Grupo Operativo Nocturno, que localiza a la mujer, presuntamente bajo los efectos del alcohol, aunque rehúsa asistencia sanitaria; ante lo cual los agentes proceden a acompañarla a su domicilio, donde queda con un familiar.
A las 16’30 horas del viernes, un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio se traslada a una vivienda desde la cual, según llamada telefónica a la Sala del 092, había una mujer mayor pidiendo auxilio desde la ventana de un cuarto piso. Los agentes llegan a la puerta del domicilio y escuchan a la mujer que, desde el interior, solicita que le abran la puerta, ya que le quedaron las llaves fuera y está encerrada. Los agentes, a través de un teléfono que figura en la puerta, contactan con un hijo de la mujer, que se presenta a los cinco minutos y explica que han instalado un sistema para que su madre no se olvide nunca las llaves, con el cuál, para abrir la puerta, son necesarias siempre las llaves, pero que la mujer se olvida a veces donde las deposita. Tras comprobar que la anciana se encuentra en buen estado, los agentes dan por finalizado el servicio.
A las 2’30 horas del viernes, un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio se trasladó a un domicilio de la rúa Anduriñas, donde una anciana se cayó de la cama y su hija no era capaz de levantarla. Tras comprobar que la mujer no necesita asistencia médica, los agentes la auxilian para que regrese a la cama, sin más novedad.
Similar actuación tuvo que atender otro indicativo de Policía de Barrio, a las 8’40 horas del mismo viernes, tratándose de un hombre de avanzada edad que había quedado encajado entre la estructura de una cama articulada y el colchón, sin que su cuidadora fuera capaza de volver a colocarlo en la posición adecuada para el descanso.
A las 23’55 horas del domingo, se desplaza un indicativo del Grupo Operativo Nocturno a las cercanías de la estación de autobuses, donde una mujer dice encontrarse sola, sin un lugar al que ir y que se siente acosada por un hombre. Los agentes contactan con la mujer, que manifiesta llegar a Lugo con intención de hablar con una asistenta social lo antes posible, pero que en ese momento no tenía un lugar en el que dormir; añadiendo que un hombre le había ofrecido un cigarro y el teléfono móvil para llamar y que, a pesar de que no le hizo nada, no le gustaba cómo la miraba. El hombre fue identificado por los agentes, declarando que solo había intentado auxiliar a la mujer, a la cuál finalmente le fue facilitada pernoctación en el Fogar do Transeúnte.
Conflicto vecinal
A las 4’10 horas del sábado, dos indicativos del Grupo Operativo Nocturno fueron comisionados en un edificio de la zona norte de la ciudad, ya que una vecina había alertado de la presencia de otro vecino del inmueble deambulando por las zonas comunes, desnudo y tirando cubos de agua. Los agentes localizan a dicho vecino en uno de los rellanos, portando un cubo de agua, alterado y posiblemente bajo los efectos del alcohol. Tras conseguir calmarlo, los agentes lo requieren para que cese en su actitud, explicando él que no puede soportar el ruido continuo del ascensor. Los agentes también contactan con la requiriente, que se informa de los pasos a seguir se desea denunciar algún tipo de daño.
Molestias por ruído
A las 00’45 horas del domingo, la Sala del 092 recibe quejas de vecinos de la rúa Nogueira por las molestias que proceden de la vía pública, por la música y gritos que proceden de una reunión de personas. Los agentes del Grupo Operativo Nocturno solo encuentran en el lugar a un joven, haciendo uso de un altavoz para reproducir música, siendo advertido de que estaban perturbando el descanso de los vecinos, ante lo cual, apagó el aparato de inmediato.

