Comunicado de prensa de la Policía Local de Lugo

Jueves, 07 de noviembre de 2024
Fuente: 
Gabinete de Prensa
Comunicado de prensa de la Policía Local de Lugo

Auxilio a ciudadanos

La Sala del 092 recibe información del 112 sobre una persona que presuntamente está sufriendo un infarto en la rú do Franco, por lo que envía al lugar un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio, cuyos componentes localizan un vehículo que chocó contra otro estacionado, hallándose en el interior del primero un hombre que parece sufrir una indisposición, que presenta respiración agitada, sudores y signos de desorientación, siendo incapaz de comunicarse con los agentes, que requieren una ambulancia del 061 que, instantes después, traslada al hombre al HULA.

Los agentes aseguran la situación del vehículo en una zona que no obstaculice y se hacen cargo de las llaves, hasta que localizan a un familiar del hombre, al que informan de todo lo ocurrido, haciéndose cargo del automóvil.

Durante la tarde del pasado viernes, un indicativo de Policía de Barrio que realiza patrulla preventiva por la Fonte dos Ranchos es requerido por ciudadanos que les indican que en un bar próximo hay una persona que se encuentra mal. Los agentes localizan a una mujer, presuntamente bajo la influencia del alcohol, que responde con incoherencias y, en cierto momento, queda dormida, siendo incapaces los agentes de despertarla, por lo que se solicita la presencia de una ambulancia, que procedería a su traslado al HULA.

El mismo indicativo, aún en la Fonte dos Ranchos, es informado por otros ciudadanos de la presencia de una persona mayor desorientada. Los agentes localizan al hombre, que no presenta documentación y solo recuerda su nombre y fecha de nacimiento, datos a través de los cuáles los agentes logran localizar un domicilio próximo, al cuál acompañan al hombre, que accede con sus llaves. Los agentes localizan telefónicamente a una hija, que se presenta poco a poco minutos, siendo informada de lo ocurrido.

El sábado por la tarde, la Sala del 092 recibe información sobre una persona gritando, pidiendo auxilio, en una vivienda del norte de la ciudad, por lo que se comisiona una patrulla de Policía de Barrio que, con agentes de la Policía Nacional, comparecen en la vivienda, comprobando desde el exterior que se escuchaba a una mujer rezando en un alto tono de voz. Se requiere la presencia preventiva del 061 y se comprueba que la mujer presuntamente se encuentra bajo los efectos del alcohol y, debido a su historial clínico, los sanitarios deciden su traslado al HULA.

El domingo por la mañana, un joven que se encuentra en la Praza da Milagrosa asegura sentirse indispuesto, con una crisis de ansiedad, y que necesita hablar directamente con agentes de la Policía Local, por lo que se desplaza al lugar un indicativo de Policía de Barrio, que requiere la presencia del 061 y convencen al chico para que permita ser asistido, ya que inicialmente declinaba la atención sanitaria. Finalmente es trasladado al HULA.

El domingo por la tarde, el 061 solicita colaboración policial para asistir a un hombre que se vio afectado presuntamente por el consumo de cocaína en una calle del centro de la ciudad. Los agentes prestan protección durante el servicio y el hombre es finalmente trasladado al HULA.

El lunes 4, por la tarde, un indicativo de Policía de Barrio colabora con el 061 en la Ronda da Muralla, en la atención a una mujer con patología psiquiátrica. Finalmente es trasladada al HULA con una posible intoxicación etílica.

El lunes 4, a las 23’15 horas, la Sala del 092 comisiona una patrulla del Grupo Operativo Nocturno en un edificio de la rúa Chantada, ya que recibió información sobre una persona atrapada en el ascensor. Los agentes son informados de que la mujer lleva encerrada en el ascensor aproximadamente desde las 19’00 horas, sin que consiguieran contactar con la empresa de mantenimiento e instalación del elevador. Durante la estancia de los agentes en el lugar, tras asegurar que no existe riesgo para la mujer, consiguen abrir la puerta del elevador por sus propios medios, liberando a la mujer, de 78 años de edad, manifestando la familia su intención de denunciar a la empresa de mantenimiento por la falta de respuesta, por lo que los agentes levantaron acta del sucedido.

A la 1’20 horas del martes, un indicativo del Grupo Operativo Nocturno se traslada a un establecimiento hostelero de la Ronda das Fontiñas, donde un hombre, que porta una pulsera del Sergas en la muñeca, se niega a abandonar el lugar para proceder a su cierre. Los agentes comprueban que se trata de una persona presuntamente afectada por el alcohol que, tras conversar con los policías, accede a abandonar el lugar, siendo acompañado por los agentes hasta su domicilio, en las cercanías del establecimiento.

A las 16’50 horas del martes, la Sala del 092 comisiona una patrulla de Policía de Barrio en la Avd. das Américas donde, según información recibida, hay una mujer mayor desorientada. Los agentes localizan a la mujer, que manifiesta que no sabe donde se encuentra el domicilio en el que reside pero que tampoco querría regresar porque discutió con su sobrina, con la que convive. Los agentes, tras realizar indagaciones con la colaboración de vecinos y trabajadores de establecimientos próximos, consiguen localizar el domicilio y contactar con la sobrina de la anciana, que dice que discutieron, cómo muchas otras veces, quedando a cargo de la mujer.

A las 17’00 horas del martes, un indicativo de Policía de Barrio que realizaba patrulla preventiva por la rúa Dinán fue requerido por un ciudadano que manifestaba encontrarse indispuesto. Los agentes le prestaron una primera asistencia y requirieron la presencia de una ambulancia, que procedió a su traslado a un centro sanitario.

Los agentes del Grupo Operativo Nocturno también se trasladaron a un domicilio, ya que una mujer había requerido el servicio a la Sala del 092 por molestias de su vecino. Los agentes contactan con la mujer y comprueban que presenta relato inverosímil, ya que manifiesta que su vecino del piso superior le mueve la cama desde arriba y que la vigila para que, cuando cambia de habitación, también cambiarse él y, mediante el uso de una máquina, hacer vibrar los muebles de su piso. De todo el actuado se pasó conocimiento a los Servicios Sociales, para que se pueda valorar la situación de la mujer.

Discusión familiar

El pasado jueves, a las 15’50 horas de la tarde, la Sala del 092 recibe la llamada de una mujer muy alterada que manifiesta que quiere que su marido abandone la vivienda. Se presenta de inmediato en el domicilio un indicativo de Policía de Barrio, entrevistándose con ambos miembros de la pareja por separado. El hombre manifiesta que habían discutido y que su mujer le había pedido que se fuera, motivo por el cuál estaba recogiendo sus cosas, algo que fue corroborado por la mujer, que dijo no sufrir ningún tipo de violencia física o verbal.

El hombre abandona la vivienda mientras los agentes permanecen aún en el lugar, los cuáles habían comprobado con anterioridad que no constaba ningún tipo de restricción sobre el mismo, tal como orden de protección o alejamiento.

Molestias por ruidos

Desde el fin de semana pasado, los agentes del Grupo Operativo Nocturno atendieron numerosos requerimientos por molestias generadas por ruidos en horario de descanso nocturno:

En la rúa Pontevedra, molestias por un grupo de personas reunidas en un domicilio particular. Los presuntos causantes dicen celebrar una reunión familiar, con varios niños, pero que ya finalizó.

En la rúa Armórica, un local de hostelería con las puertas abiertas, el volumen del televisor elevado y un grupo de personas en el exterior. Al ser advertido por los agentes, bajan el volumen y cierran las puertas de entrada.

En la Avd. de Madrid un grupo de personas que celebra una fiesta y que, a la llegada de los agentes, abandonan el lugar para continuar la celebración en otro sitio.

En la rúa Manuel María, celebración de unos aniversarios en un domicilio. Ante la advertencia de los agentes bajan el volumen de la música y cesan los gritos.

En la rúa Catasol, un vecino que llama la atención a otro por el volumen de la música y este último le ignora, diciendo que no vuelva a timbrarle, que se quiere que llame a la Policía. Los agentes se entrevistan con el presunto causante de las molestias, ya que la música se escucha con claridad desde el piso vecino. Aunque inicialmente se muestra reticente a bajar el volumen de la música, ante la advertencia de los agentes de las posibles consecuencias de la persistencia en esa actitud, finalmente cesa en las molestias.

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