
La Policía Local de Lugo culmina una formación especializada en vehículos de movilidad personal y anuncia controles sistemáticos sobre el uso de patinetes en la ciudad
Los agentes de la Policía Local de Lugo han completado un curso de intervención policial en materia de movilidad eléctrica ligera urbana, con el objetivo de dar respuesta técnica y jurídica a un fenómeno que ha crecido de forma sostenida en las calles de la ciudad y que genera cada vez más situaciones de riesgo para sus usuarios y para el resto de ciudadanos.
La formación, impartida por el especialista en la materia Benito Souto Calviño, oficial de la Unidad de Movilidad y Transportes de la Policía Local de Vigo, ha abarcado desde los fundamentos normativos hasta la aplicación práctica en la vía pública, pasando por los aspectos más complejos del régimen sancionador.
Los agentes profundizaron en el marco regulatorio de los vehículos de movilidad personal (VMP), las infracciones tipificadas, los procedimientos de inmovilización y depósito, y la gestión de estos vehículos en el contexto de un accidente de tráfico, incluyendo la determinación de responsabilidades y los tipos de imprudencia aplicables.
También se abordó la imputación penal, la categorización técnica de estos aparatos —que en determinados supuestos pueden ser calificados como vehículos a motor o ciclomotores, con las consecuencias legales que ello conlleva— y la elaboración completa de un atestado policial que incorpore un informe técnico específico.
La formación se completó con un estudio sobre la última reforma de la Ley del Seguro y con la realización práctica de un control real en la vía pública, en el que los agentes pusieron en práctica hojas de control específicas diseñadas para tal fin.
A partir de esta formación, la Policía Local activará de forma habitual y protocolizada dispositivos de control específicos sobre vehículos de movilidad personal en distintos puntos de la ciudad, con inspecciones que abarcarán tanto al conductor como al vehículo.
En lo que respecta al conductor, los agentes verificarán la ausencia de distracciones durante la conducción, la correcta utilización de los espacios habilitados para la circulación y el comportamiento al manillar. En cuanto al vehículo, se comprobará que dispone del certificado de circulación y de la placa de marcaje del fabricante, que está inscrito en el Registro Nacional de Vehículos, que cuenta con seguro obligatorio de automóvil, que su motorización se corresponde con la categoría declarada y que los sistemas de iluminación funcionan correctamente.
La normativa vigente establece sanciones que oscilan entre los 80 y los 500 euros por el incumplimiento de los requisitos técnicos del vehículo, y entre los 100 y los 800 euros para los propietarios que no dispongan del seguro de responsabilidad civil obligatorio.
En los casos en que la configuración técnica del aparato supere los límites establecidos para los VMP, su consideración legal puede cambiar radicalmente: un vehículo clasificado como ciclomotor o vehículo a motor exige permiso de conducción, matrícula y seguro, y su circulación sin ellos podría dar lugar a delitos contra la seguridad vial con arreglo al Código Penal.
Conviene recordar que desde el 22 de enero de 2024 es obligatorio el certificado de circulación para todos los VMP comercializados como nuevos. Los vehículos adquiridos con anterioridad a esa fecha podrán seguir circulando hasta el 23 de enero de 2027, siempre que cumplan los requisitos técnicos exigibles, acreditados mediante el etiquetado CE o la norma UNE 17128.
La Policía Local de Lugo recuerda que el uso responsable de los vehículos de movilidad personal no es únicamente una obligación legal, sino una condición indispensable para la convivencia y la seguridad de todos en el espacio urbano compartido. Quienes no cumplan la normativa pueden esperar encontrarse con un dispositivo de control.






