
Actuaciones por requisitorias judiciales
El viernes 19, a las 20:30 horas, un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio que prestaba patrulla preventiva por el centro de la ciudad procedió a la identificación de un hombre que, tras consultar las bases de datos policiales, tenía un requerimiento judicial para investigación de domicilio, motivo por el cual los agentes confeccionaron el acta correspondiente para dar conocimiento a la Autoridad Judicial de referencia.
El domingo 21, a las 23:30 horas, un indicativo del Grupo Operativo Nocturno medió en la discusión entre dos hombres, en la calle Monte Faro. Durante la intervención policial, los agentes comprobaron que uno de los sujetos tenía en vigor una orden judicial de detención e ingreso en prisión, momento en el cual el individuo emprendió la huida, siendo localizado instantes más tarde en el interior del domicilio del otro hombre, con el que discutía inicialmente, que autorizó a los agentes para acceder a la vivienda en su presencia, hallando al hombre huido escondido en el interior de un armario y procediendo a su detención, con el posterior traslado a dependencias policiales, previo a su ingreso en prisión.
Presunto delito de atentado
A las 2:50 horas del sábado 20, cuando un indicativo del Grupo Operativo Nocturno realizaba las pruebas reglamentarias de detección del grado de impregnación alcohólica a un conductor, que finalmente arrojaron resultado positivo, un individuo se dirigió al citado conductor y le dijo “no te preocupes que ya me encargo yo”, tras lo cual se dirigió a los agentes, encarándose con ellos en medio de la calzada, por lo que los policías lo dirigieron hacia la acera. Cuando estaban a punto de subir a la acera, el hombre se dio la vuelta y arremetió contra los agentes, con intención de agredirles, por lo que fue necesario proceder a su detención, a lo que opuso resistencia activa grave; siendo trasladado finalmente a dependencias policiales para la tramitación de las diligencias oportunas.
Uno de los agentes resultó lesionado, con un hombro dislocado.
Presunto intento de hurto
A las 14:30 horas del viernes, un indicativo de la Unidad Territorial de Policía de Barrio procedió a la identificación de una persona que, presuntamente, intentaba hurtar mercancía de un supermercado de la Avda. de A Coruña. Cuando esta persona fue sorprendida por personal del establecimiento, comenzó a lanzar objetos de las estanterías al suelo y contra el citado personal. Fue localizado e identificado en las inmediaciones del establecimiento, a la espera de la formalización de denuncia por parte de los afectados.
Intervención con persona violenta
A las 17:00 horas del viernes, un indicativo de Policía de Barrio fue requerido por la presencia de una persona violenta en la calle Miguel de Cervantes. El hombre manifestó a los agentes haber perdido la cartera en un establecimiento de hostelería, al cual acudieron con él para buscarla, momento en el que intentó agredir a otra persona presente, por lo que tuvo que ser sujetado. Una vez en el exterior, el hombre comenzó a dar puñetazos contra la fachada de uno de los edificios, por lo que, para evitar que pudiera lesionarse, tuvo que ser sujetado de nuevo. Finalmente, los agentes requirieron la presencia de una ambulancia, que procedió a su traslado a un centro sanitario para su valoración médica.
Incendio en parrilla
Durante la tarde del sábado, los agentes de Policía de Barrio fueron comisionados a una vivienda de la calle Portiño, de la que salía humo. Los policías comprobaron que se trataba de un fuego que se había descontrolado en una parrilla situada en el bajo del inmueble, por lo que requirieron la presencia del Servicio de Extinción de Incendios, siendo necesario cortar el tránsito por la vía mientras duraron los trabajos de extinción.
Molestias por ruidos
A las 00:05 horas del domingo, agentes del Grupo Operativo Nocturno acudieron a un domicilio de la calle do Franco, por las quejas recibidas por el volumen de la música procedente de una vivienda. Los agentes comprobaron que se trataba de una reunión de amigos que, en cuanto fueron advertidos, cesaron en las molestias que estaban causando.
A la 1:05 del mismo día, los agentes tuvieron que acudir a un establecimiento de ocio nocturno del centro de la ciudad, donde los vecinos se quejaban por el volumen de la música que llegaba a las viviendas. Los policías realizaron una medición de ruido, que arrojó valores por debajo del máximo permitido, aunque también comprobaron que los clientes del establecimiento estaban haciendo uso de un micrófono conectado a los altavoces, actividad que no se corresponde con la licencia que habilita el funcionamiento del local, por lo que levantaron acta para su remisión al órgano instructor competente.

