Comunicado de prensa de la Policía Local de Lugo

Miércoles, 27 de mayo de 2026
Fuente: 
Gabinete de Prensa
Comunicado de prensa de la Policía Local de Lugo

INTERVENCIONES ASISTENCIALES

Una joven sufre una bajada de tensión en el interior de un autobús urbano en la Ronda de la Muralla

El conductor de un autobús urbano alertó al 092 al observar a una joven en el interior del vehículo en un estado de semiinconsciencia. A la llegada de los agentes de la Unidad Territorial de Policía de Barrio, la joven, que es propensa a episodios de hipotensión, ya había recuperado el estado de consciencia. El personal de la ambulancia desplazada al lugar verificó que sus constantes eran correctas. Dado que la madre de la joven no podía acudir, quedó a cargo de la madre de una amiga que la acompañaba.

Una mujer con secuelas de un ictus es acompañada por la policía hasta su domicilio

Una persona alertó al 092 sobre una mujer que avanzaba muy despacio y con dificultad por la Calle de la Salud, a la altura de la intersección con la Calle Río Ulla. Los agentes la localizaron y, al hablar con ella, explicó que hacía años había sufrido un ictus y que llevaba varias horas caminando desde que había salido de casa para ir al supermercado, lo que la había dejado completamente agotada, de ahí su marcha lenta y descoordinada. Rechazó la asistencia sanitaria, pero pidió a los agentes que la acercaran a su domicilio al no verse capaz de llegar sola. Los efectivos la acompañaron hasta la puerta de su edificio.

La Policía Local asiste a personas mayores caídas en sus domicilios en varias intervenciones durante la jornada

Los efectivos atendieron varios requerimientos de ciudadanos que habían sufrido caídas en el interior de sus viviendas y no podían incorporarse por sus propios medios.

En la calle Erin, una mujer de avanzada edad se había caído de la cama y se encontraba sentada en el suelo. Su hijo había intentado levantarla sin éxito. Los agentes la incorporaron y la devolvieron a la cama; negó sentir ningún dolor y rechazó asistencia médica.

En las inmediaciones de la Plaza Mayor, una mujer alertó al 112 porque su madre se había caído en el pasillo del domicilio y no podía levantarla. Los agentes encontraron a la anciana sentada contra la pared, sin referir dolor ni traumatismo aparente, y la ayudaron a ponerse en pie.

En la Calle Paxariños, un varón de 90 años que se había caído en su domicilio fue auxiliado por los agentes con el apoyo de otra patrulla. No presentaba lesiones y no precisó asistencia sanitaria adicional.

En la Ronda de Fontiñas, la situación revistió mayor complejidad. Una mujer con importantes dificultades de movilidad y problemas respiratorios se había caído al suelo de su dormitorio. Los agentes lograron colocarla en la cama, pero poco después comenzó a vomitar, lo que motivó la solicitud de una ambulancia. Finalmente, la mujer fue trasladada al HULA con la colaboración de los agentes para su acceso a la ambulancia. En el domicilio residía también su hermana, con similares dificultades de movilidad, que fue puesta en contacto con familiares ante la imposibilidad de acompañarla al hospital.

Los agentes localizan a un hombre sangrando en la zona de Montero Ríos y solicitan la presencia del 061

Una patrulla que realizaba servicio preventivo observó a un hombre tendido en el suelo con heridas que sangraban. Comprobaron que el 061 ya había sido alertado por un viandante. A la llegada de los técnicos sanitarios, el hombre fue trasladado al HULA.

Un hombre desorientado que no recordaba dónde había aparcado su vehículo recibe ayuda policial para localizar su coche en la Ronda del Carmen

Un aviso alertó de un hombre que parecía desorientado y no sabía dónde había dejado su coche. Los agentes de Policía de Barrio se entrevistaron con él y comprobaron que se encontraba perfectamente orientado y respondía con coherencia; simplemente, al no ser residente en Lugo y visitar la ciudad con poca frecuencia, no recordaba el nombre de la calle donde había estacionado, aunque sí sabía reconocerla visualmente. Una patrulla, siguiendo sus indicaciones, localizó el vehículo en la Ronda del Carmen, y el hombre pudo así recuperarlo sin más contratiempo.

Un hombre con una herida en la cabeza que descansaba en un banco de la Calle Santiago rechaza en varias ocasiones la asistencia sanitaria

Los agentes localizaron a un hombre tumbado en un banco de la Calle Santiago con una herida visible en la cabeza. Al entrevistarse con él, manifestó desconocer cómo se había producido la lesión y rechazó de forma reiterada ser atendido por una ambulancia, optando por permanecer en el lugar.

Un varón de avanzada edad con signos de embriaguez y pequeñas heridas es acompañado hasta su domicilio en la calle Castelao

Una llamada alertó de un hombre de unos 70 años sentado en un banco de la Avenida de Garabolos, en zapatillas de casa y con una herida leve en la mano. Los agentes observaron también pequeñas heridas en el rostro y le ofrecieron asistencia del 061, que declinó. El hombre, que necesitaba un bastón para caminar y desprendía un fuerte olor a alcohol, pidió ser acompañado a su domicilio en la calle Castelao, ya que no se veía capaz de llegar solo. Dada su avanzada edad y el riesgo de caída que presentaba, los agentes optaron por acompañarlo.

VENTA AMBULANTE

La Policía Local formula tres denuncias por venta ambulante no autorizada en el entorno del mercadillo

Durante la jornada del mercadillo semanal, agentes de la Policía Local confeccionaron acta-denuncia a tres vendedores que ejercían la venta ambulante sin autorización en las inmediaciones del Parque de A Milagrosa.

SEGURIDAD VIAL

La Policía Local instruye seis expedientes en materia de seguridad vial, con una tasa de alcohol que casi duplica el umbral penal

La actividad de control viario de los últimos días arroja seis intervenciones que dieron lugar a otros tantos expedientes, la mayoría por conducción bajo los efectos del alcohol en distintos puntos de la ciudad.

El resultado más grave de la serie se registró en la calle Anxo López Pérez, donde un peatón alertó a los agentes de que un vehículo acababa de golpear a otro durante una maniobra de estacionamiento. Al llegar al lugar, encontraron a la conductora fuera del vehículo intentando recolocar el parachoques delantero, que había quedado completamente desprendido tras el impacto. Su estado era más que evidente: tenía serias dificultades para mantenerse en pie, los ojos entreabiertos y un intenso olor a alcohol. Las pruebas confirmaron lo que la imagen ya anticipaba: 1,07 mg/l en ambas mediciones, una tasa que casi duplica el límite a partir del cual la conducción pasa a ser delito. Un familiar de la conductora se presentó en el lugar y se hizo cargo del vehículo.

En la Carretera de A Coruña, otro conductor fue interceptado tras hacer caso omiso a la luz roja de un semáforo. Las pruebas de alcoholemia dieron 0,88 mg/l, también una tasa de delito.

En la Avenida Infanta Elena, una intervención por conducción bajo los efectos del alcohol dio como resultado 0,86 y 0,90 mg/l. Se iniciaron las correspondientes diligencias por delito contra la seguridad vial.

En la Calle Río Eo, una infracción de tráfico llevó a los agentes a detener un vehículo cuyo conductor presentaba síntomas compatibles con la ingesta de alcohol. Las pruebas dieron 0,52 y 0,46 mg/l. Se extendió el boletín de denuncia y se procedió a la inmovilización del vehículo.

En la calle Monte Faro, una conducción irregular llamó la atención de los agentes, que dieron el alto al vehículo. El conductor reconoció haber bebido “cuatro vinos”. Las pruebas, realizadas con el protocolo reglamentario, dieron 0,42 y 0,44 mg/l, con la aplicación del margen de error establecido. El vehículo fue igualmente inmovilizado.

Un menor circula con un patinete eléctrico por una zona peatonal cometiendo varias infracciones

Agentes que se encontraban en las inmediaciones de la Calle del Carmen observaron a un joven circulando con un vehículo de movilidad personal por una zona peatonal: realizaba círculos repetidos con los auriculares puestos y el teléfono móvil en la mano, sin mostrar ninguna reacción ante la presencia de las patrullas. Al ser requerido, reconoció que no se había dado cuenta de las infracciones y explicó que venía de vivir una situación complicada en casa.

Preguntado por su edad, confirmó tener catorce años. Dado que en ese momento estaba hablando por teléfono con su madre, los agentes se pusieron en contacto con ella directamente para informarla de lo ocurrido. Los agentes la informaron también de la normativa aplicable a los vehículos de movilidad personal y le precisaron que, al ser su hijo menor de edad, son los tutores legales quienes asumen la responsabilidad de las infracciones cometidas, incluido el pago de las sanciones correspondientes.

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