El Gobierno municipal acusa al BNG de mentir sobre la cultura para tapar una gestión marcada por la improvisación, los reparos y facturas sin pagar

Sábado, 27 de junio de 2026
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Gabinete de Prensa

El Gobierno municipal considera que las declaraciones del BNG sobre una supuesta “parálisis total” de la programación cultural en Lugo son falsas, irresponsables y responden únicamente a la frustración de quien perdió el control de un área que durante años utilizó como si fuese una propiedad política particular.

“No hay parálisis cultural. Lo que hay es un BNG incapaz de asumir que la cultura en Lugo dejó de ser su cortijo”, señalan desde el Gobierno local.

Desde el Concello recuerdan que, desde la moción de censura del 7 de mayo hasta hoy, Lugo mantuvo una intensa actividad cultural, institucional y festiva, con programación vinculada a las Letras Gallegas, al Día Internacional de los Museos, al Zumbanocoiro, al Arde Lucus, a la Ofrenda del Antiguo Reino de Galicia, al reconocimiento a Xoán Montes como Hijo Predilecto de la ciudad, a las visitas teatralizadas en el Cementerio de San Froilán, a la agenda cultural semanal y a las actividades que se siguen impulsando para las próximas semanas.

“Solo desde la mala fe política se puede hablar de parálisis en una ciudad que viene de celebrar el 25 aniversario del Arde Lucus con más de 300 actividades, que mantuvo programación cultural en distintos espacios municipales y que ya tiene en marcha nuevas propuestas para el mes de julio”, afirman.

El Gobierno municipal considera especialmente grave que el BNG critique una programación que, en muchos casos, ni siquiera conoce de primera mano. “El BNG habla de parálisis cultural desde el desconocimiento más absoluto: critican actos a los que ni siquiera fueron y niegan una programación que existe simplemente porque ya no la controlan ellos”, señalan.

En este sentido, desde el Ejecutivo local afirman que el BNG habla de parálisis mientras ignora deliberadamente actos, actividades y propuestas culturales que sí se celebraron en Lugo en las últimas semanas. “No se puede negar la existencia de una programación simplemente porque ya no la controlen ellos o porque no les interese reconocer el trabajo que se está haciendo”, añaden.

El Gobierno municipal subraya que el cambio real no es que se haya paralizado la cultura, sino que se acabó una manera sectaria, cerrada y partidista de entenderla. “En esta nueva etapa se están escuchando todas las sensibilidades, todas las personas y todos los colectivos que se acercan al Concello con propuestas. Escuchamos a quien piensa de una manera y a quien piensa de otra, porque la cultura de Lugo no puede depender de la proximidad política al BNG ni de su red de afinidades”, añaden.

En este sentido, el Ejecutivo local acusa al BNG de pretender confundir a la ciudadanía para tapar la realidad de su gestión anterior: un área marcada por la improvisación, por la falta de planificación, por los pagos con reparos de legalidad, por expedientes que no siempre contaron con la tramitación adecuada y por una forma de programar sin tener en cuenta si existían fondos consignados para asumir los compromisos adquiridos.

“Programar sin comprobar si hay crédito suficiente, dejar facturas pendientes y trasladarle el problema al siguiente Gobierno no es hacer política cultural: es actuar con irresponsabilidad. Así programa cualquiera”, sostienen desde el Gobierno municipal.

El actual Ejecutivo se está encontrando ahora con numerosas facturas de la etapa anterior pendientes de pago, derivadas de decisiones adoptadas por el BNG sin la suficiente previsión económica ni administrativa. “Mientras unos se hacían fotos anunciando actividades, otros tendrán ahora que ordenar expedientes, revisar facturas, atender reparos y dar salida a compromisos que quedaron sin resolver”, añaden.

Desde el Gobierno municipal consideran especialmente grave que quien dejó esa situación pretenda ahora acusar al nuevo Ejecutivo de parálisis. “El BNG debería explicar primero por qué programaba sin garantizar la existencia de crédito, por qué dejó facturas sin pagar y por qué el área de Cultura acumuló expedientes con problemas de tramitación. No están en condiciones de dar lecciones de gestión cultural”.

Uno de los ejemplos más evidentes de esa forma de actuar fue el Auditorio Municipal Fuxan os Ventos, que funcionó sin una ordenanza reguladora, sin tasas aprobadas y sin un marco claro que garantizase criterios objetivos, igualdad de acceso y transparencia en el uso de este equipamiento público.

“El Auditorio Fuxan os Ventos no podía seguir funcionando como una extensión de la política cultural del BNG. Es un equipamiento público de todos los lucenses, no una herramienta al servicio de un partido”, remarcan.

Por eso, el actual Gobierno ya inició el procedimiento para dotar al Auditorio de una ordenanza que regule su funcionamiento, los precios públicos, las condiciones de uso y los criterios aplicables a las entidades, colectivos y promotores que quieran utilizarlo. “Eso es poner orden. Eso es dar seguridad jurídica. Eso es garantizar igualdad de condiciones. Y eso es exactamente lo contrario de lo que venía haciendo el BNG”, añaden.

Desde el Gobierno municipal insisten en que la prioridad es abrir una nueva etapa cultural basada en la pluralidad, en la transparencia, en la participación y en el respeto al tejido cultural de la ciudad. “Lugo tiene creadores, asociaciones, entidades, músicos, artistas, colectivos y promotores con mucho que aportar. El Concello tiene que escucharlos a todos, no solo a los que encajaban en la visión sectaria del BNG”.

“El BNG confunde que ya no manda en la Cultura con que la Cultura esté paralizada. Lo que está paralizado es su modelo: un modelo cerrado, partidista, sin ordenanza en el Auditorio, con reparos de legalidad, facturas sin pagar y demasiadas decisiones adoptadas sin la transparencia y la previsión que merece una administración pública”, concluyen.

El Gobierno local afirma que seguirá trabajando para que la cultura en Lugo sea de todos, llegue a todos los públicos y se gestione con rigor. “La cultura no pertenece al BNG, ni al PP, ni a ningún partido. Pertenece a Lugo. Y precisamente por eso vamos a sacarla de la trinchera política en la que algunos quieren mantenerla”.

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